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La Guardia Civil ha investigado a un trabajador de una empresa como presunto autor de un delito de hurto y otro de falsedad documental tras sustraer diez teléfonos móviles valorados en cerca de 14.000 euros y falsificar documentación para aparentar que su venta era legítima.
La investigación se inició después de que una empresa detectara la desaparición de un terminal móvil de alta gama. Tras realizar una revisión interna de su inventario, comprobó que faltaban un total de diez teléfonos móviles, cuyo valor conjunto ascendía a casi 14.000 euros.
Los móviles aparecieron en una tienda de segunda mano
Una vez presentada la denuncia, los agentes comprobaron que varios de los terminales habían sido activados, lo que permitió rastrear su ubicación. Las pesquisas condujeron hasta una tienda de compraventa de artículos de segunda mano, donde habían sido vendidos los dispositivos.
Según la investigación, el vendedor presentó a la tienda facturas manipuladas para acreditar una supuesta procedencia legal de los teléfonos.
Alteró registros internos de la empresa
Los agentes descubrieron además que el sospechoso era empleado de la misma empresa que había denunciado la desaparición de los terminales. La investigación determinó que había alterado documentos y registros internos con el objetivo de ocultar la falta de los dispositivos y dificultar su detección.
Finalmente, la Guardia Civil identificó e investigó a un hombre de 45 años y nacionalidad española, al que se le atribuyen los delitos de hurto y falsedad documental.
Diligencias remitidas al juzgado
La investigación ha sido desarrollada por agentes del Puesto Principal de Silla y las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Carlet, en funciones de guardia.