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Bétera volverá a llenarse de deporte y superación el sábado 26 de septiembre con una nueva edición de la Pirates Race, bajo el lema 'La Batalla del Barro'. La prueba temática de obstáculos (OCR) regresa a la localidad con un exigente circuito diseñado para poner a prueba la resistencia, agilidad y fuerza de los participantes en plena naturaleza.
Un circuito exigente en plena naturaleza
La carrera contará con una distancia de 8 kilómetros y más de 30 obstáculos técnicos y de superación en el medio natural. Cuerdas, alambradas, zonas de agua, barro y estructuras en suspensión marcarán el recorrido, ofreciendo una experiencia pensada tanto para deportistas experimentados como para aficionados.
En este sentido, la alcaldesa de Bétera y concejal de Deportes, Elia Verdevío, ha querido poner en valor la trascendencia de la prueba, señalando que "la Pirates Race es mucho más que una prueba deportiva, es superar obstáculos y sumar fuerzas por una causa que es importante para toda la sociedad".
Bétera será el punto de encuentro de cientos de participantes, clubes y familias, en una jornada donde el compañerismo y el buen ambiente se unen a la causa solidaria. Así, cada tramo y cada obstáculo superado en el barro servirán para visibilizar el apoyo colectivo a quienes más lo necesitan.
Solidaridad y deporte se unen contra el DIPG
Más allá de la competición y el esfuerzo físico, la Pirates Race se vuelca en sensibilizar a la ciudadanía sobre el glioma difuso intrínseco de tronco (DIPG), un tipo de cáncer pediátrico para el que se busca visibilidad y respaldo continuo a la investigación médica.
En esta línea, Elia Verdevío ha recordado el valor humano y el compromiso que definen a la prueba, remarcando que "ser pirata significa acompañar, sostener y recordar que estamos todos unidos contra el DIPG y esta carrera demuestra que los valores del deporte son la mejor herramienta para arropar a las familias y dar voz a esta lucha".
De esta manera, Bétera reafirma su compromiso con las causas sociales, demostrando que la práctica deportiva puede convertirse en el mejor altavoz para movilizar a la ciudadanía, generar conciencia y respaldar la labor de los profesionales que trabajan en la investigación contra el DIPG.