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Un dron que transporta un paquete entre dos puntos de un polígono industrial, otro que inspecciona la cubierta de una nave sin necesidad de que ningún operario suba a ella, un tercero que sobrevuela la zona con una cámara térmica para apoyar a la Policía Local o detectar un incendio en cuestión de segundos. Aunque pueda parecer una escena futurista, todas estas aplicaciones ya se están poniendo a prueba en el polígono La Reva de Riba-roja de Túria.
El área industrial ha acogido este miércoles una nueva demostración del proyecto ALAIRE-Uspace, una iniciativa coordinada por la Universitat Politècnica de València (UPV), en colaboración con la Mancomunitat Camp de Túria, que utiliza la comarca como escenario para validar el uso de drones en situaciones reales y explorar nuevas aplicaciones para la industria, la seguridad y la gestión del territorio.
La jornada ha permitido comprobar cómo esta tecnología puede convertirse en una herramienta de apoyo para administraciones y empresas en tareas que van desde la vigilancia de grandes superficies hasta la inspección técnica de instalaciones, el transporte de pequeñas cargas o la obtención de cartografía de alta precisión.

Del transporte a la vigilancia aérea
Durante la demostración se han realizado distintos vuelos para mostrar algunas de las posibilidades que ofrecen los sistemas aéreos no tripulados.
Uno de los ejercicios más llamativos ha consistido en el transporte de una carga mediante dron, una aplicación que, aunque todavía se encuentra en fase de desarrollo, está llamada a convertirse en una de las principales líneas de evolución de esta tecnología.
También se han llevado a cabo demostraciones de inspección de cubiertas industriales sin necesidad de acceder físicamente a ellas, vuelos de vigilancia con apoyo de la Policía Local de Riba-roja de Túria mediante cámaras térmicas y pruebas de cartografía digital con sensores LiDAR, capaces de generar modelos tridimensionales del terreno con una precisión centimétrica.
Además, los asistentes han podido observar cómo varios drones se conectan a una plataforma de gestión del espacio aéreo, un sistema que permitirá coordinar operaciones simultáneas cuando este tipo de aeronaves forme parte del día a día de ciudades y polígonos industriales.

Un banco de pruebas en el Camp de Túria
La demostración forma parte del proyecto ALAIRE-Uspace, financiado por IVACE+i con una inversión superior a los 800.000 euros y desarrollado por la Universitat Politècnica de València junto a las empresas Abionica, Urjato y Fivecomm, con la colaboración de Pleyad y la Mancomunitat Camp de Túria.
El objetivo del proyecto es desarrollar un modelo de implantación de servicios con drones que pueda reproducirse posteriormente en otros territorios.
Para ello, el Camp de Túria se ha convertido en un auténtico banco de pruebas donde investigadores, empresas tecnológicas y administraciones ensayan en condiciones reales el funcionamiento de estas aeronaves y las herramientas que las acompañan.
Entre las líneas de trabajo también figura el desarrollo del sistema U-space, la plataforma que permite gestionar el tráfico de drones de forma similar a como hoy se controla el tráfico aéreo convencional.

Una tecnología con aplicaciones cada vez más cercanas
Los responsables del proyecto destacan que los drones han dejado de ser únicamente herramientas para captar imágenes aéreas y evolucionan hacia soluciones capaces de ofrecer servicios cada vez más variados.
Su utilización puede facilitar la vigilancia de infraestructuras, mejorar la respuesta ante emergencias, optimizar inspecciones técnicas o agilizar determinadas operaciones logísticas, siempre bajo la normativa que regula el uso del espacio aéreo.