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Vuelve la gamberrada del verano: cierran la piscina de Benaguasil por restos fecales en el agua

El Ayuntamiento denuncia actos vandálicos en las instalaciones y mantiene el recinto cerrado hasta nuevo aviso

JUDITH CELMA
Cierran la piscina municipal de Benaguasil tras aparecer restos fecales en el agua.
Cierran la piscina municipal de Benaguasil tras aparecer restos fecales en el agua. // EPDA

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La piscina municipal de Benaguasil ha tenido que cerrar sus puertas hasta nuevo aviso después de que se detectaran restos fecales en el agua, un episodio que vuelve a repetirse este verano en distintas piscinas públicas de la Comunitat Valenciana.

El Ayuntamiento ha informado de que, además de la presencia de restos fecales, también se han producido actos vandálicos en las instalaciones, lo que ha obligado a suspender temporalmente el servicio mientras se llevan a cabo las labores de limpieza, desinfección y reparación necesarias.

Un protocolo obligatorio

La aparición de restos biológicos en el agua obliga a activar un protocolo sanitario específico para garantizar la seguridad de los bañistas antes de reabrir la piscina.

Por este motivo, las instalaciones permanecerán cerradas hasta nuevo aviso, sin que por el momento el Ayuntamiento haya concretado una fecha para su reapertura.

Desde el Consistorio han hecho un llamamiento al civismo y al respeto por unas instalaciones que son de uso público.

“Rogamos respeto por las instalaciones y por el resto de usuarios”, han señalado a través de un comunicado.

Un problema que se repite cada verano

No es la primera vez que un episodio de estas características obliga a cerrar una piscina pública durante la temporada estival.

Hace apenas unas semanas, la Policía Local de Picassent detuvo a cuatro menores por provocar importantes daños en la piscina municipal, donde además de arrojar mobiliario al agua realizaron sus necesidades en el vaso infantil. Aquellos hechos obligaron a vaciar, desinfectar y volver a llenar parte de las instalaciones, con un coste de varios miles de euros.

Este tipo de conductas incívicas no solo generan un importante gasto para las administraciones, sino que también impiden que cientos de vecinos puedan disfrutar de unas instalaciones públicas en pleno verano.

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JUDITH CELMA
JUDITH CELMA

Periodista

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