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El histórico Hort de la Senyoreta ya forma parte del patrimonio local de Estivella. El Ayuntamiento ha formalizado la compra de uno de los inmuebles más emblemáticos del municipio y de los terrenos que lo rodean por un importe de 475.000 euros, una operación que permitirá recuperar un edificio de gran valor patrimonial y abrir nuevas posibilidades para el desarrollo urbanístico de la localidad.
Así lo ha confirmado a El Periódico de Aquí el alcalde de Estivella, Francesc Mateu, quien ha explicado que la adquisición ya se ha hecho efectiva. El siguiente paso será redactar el proyecto de rehabilitación del inmueble, catalogado como Bien de Relevancia Local (BRL), con el objetivo de devolverle el protagonismo que ha tenido durante décadas en la historia del municipio.
Pero la actuación no se limitará a la recuperación del edificio. Los terrenos anexos se incorporarán al futuro planeamiento urbanístico de Estivella y permitirán ampliar la red de calles del municipio, mejorando la conexión entre distintas zonas del casco urbano y facilitando su crecimiento ordenado. Asimismo, el consistorio prevé un futuro aparcamiento para dar respuesta a esta demanda en el núcleo histórico.
Además, el consistorio ya trabaja con la vista puesta en el futuro para desbloquear parte de esos terrenos y destinarlos a la construcción de viviendas de protección oficial (VPO), una medida con la que pretende favorecer el acceso a la vivienda y responder a las necesidades del municipio.

Un edificio con más de un siglo de historia
El Hort de la Senyoreta constituye uno de los inmuebles con mayor valor histórico de Estivella. Sus orígenes se remontan al siglo XIX, tras la venta de las antiguas tierras señoriales por parte de Enrique Castellví, último descendiente del Barón de Estivella. En 1879, el industrial sedero Vicente Martínez Català adquirió la finca y levantó una destacada casa destinada, entre otros usos, a la cría de gusanos de seda.
A comienzos del siglo XX, la propiedad pasó a manos de Federico Ballester y, posteriormente, de su familia. La figura más recordada es la de Rosario Ballester, conocida popularmente como "la Senyoreta", cuyo nombre terminó dando identidad tanto a la vivienda como al conjunto de la finca.
El edificio conserva elementos arquitectónicos de gran interés, como las antiguas cuadras y una amplia cambra o andana, mientras que los terrenos que lo rodean representan una oportunidad para combinar la conservación del patrimonio con el crecimiento urbanístico del municipio.