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La Guardia Civil ha detenido este sábado a seis motoristas, entre ellos dos menores de edad, tras protagonizar una conducción temeraria en grupo en distintas vías de la provincia de Valencia. Los implicados formaban parte de un convoy de unas 25 motocicletas, la mayoría sin matrícula, que circulaban realizando maniobras peligrosas como “caballitos” y alterando gravemente la circulación en la autovía A-7, a la altura de Torrent.
Según ha informado la Dirección General de la Guardia Civil, los hechos se iniciaron en torno a las 18:00 horas, cuando la Central Operativa del Subsector de Tráfico de Valencia (COTA), en coordinación con el Centro de Gestión de Tráfico, activó un dispositivo especial tras recibir múltiples avisos de ciudadanos a través del servicio de emergencias 112.
Poco después, sobre las 18:20 horas, las patrullas lograron localizar al grupo en la CV-35, a la altura de L’Eliana. Sin embargo, los motoristas hicieron caso omiso a las órdenes de los agentes e incluso algunos de ellos habrían acometido contra los guardias civiles, lo que provocó un atropello leve a un teniente y daños en un vehículo oficial, que quedó inutilizado para el servicio.
En ese momento se procedió a la detención de uno de los presuntos implicados, un joven de nacionalidad francesa. Posteriormente, fueron arrestadas otras cinco personas, entre ellas un menor de 16 años, cuando intentaban cargar las motocicletas en un polígono industrial de Llíria con la intención de abandonar el lugar.
Paralelamente, una patrulla del Destacamento Valencia-A interceptó a un menor de 12 años que también formaba parte del grupo y que conducía una de las motocicletas. El menor fue puesto a disposición de sus progenitores.
La Unidad de Investigación de Siniestros Viales del Subsector de Valencia, con el apoyo del GIAT, ha instruido diligencias por presuntos delitos contra la seguridad vial, entre ellos conducción temeraria, creación de grave riesgo para la circulación y conducción bajo la influencia de drogas, además de la posible pertenencia a un grupo criminal.
Estos delitos podrían conllevar penas de entre seis meses y dos años de prisión, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor de uno a seis años, en el caso de la conducción temeraria. Asimismo, la creación de un grave riesgo para la circulación podría acarrear penas de tres a seis meses de prisión, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad.
En relación con la posible consideración de grupo criminal —al tratarse de la unión de tres o más personas para la comisión de delitos de forma organizada, sin estructura jerárquica compleja— las penas podrían agravarse con condenas de hasta un año de prisión.
Hasta el momento se han intervenido ocho motocicletas, una furgoneta y varios dispositivos móviles, que han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Llíria.
La investigación continúa abierta por parte del GIAT del Sector de Tráfico de Valencia, y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.