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Cientos de personas han recorrido este domingo las calles del centro de València en una manifestación convocada por organizaciones solidarias con el pueblo palestino. Bajo el lema "Fin al comercio de armas y a las relaciones con Israel", los manifestantes han exigido al Gobierno central un "embargo integral de armas", la «ruptura inmediata de relaciones» con el Estado israelí y el "fin de la criminalización" del movimiento activista.
La marcha, iniciada en la plaza de Toros y finalizada en la plaza América, forma parte del calendario de protestas coordinado a nivel estatal por la Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina (RESCOP). La convocatoria coincide con los tres años del inicio de la ofensiva militar sobre la Franja de Gaza. A la cita han asistido miembros de la acampada por la vivienda de la plaza del Ayuntamiento, quienes se han sumado temporalmente a la marcha portando banderas palestinas y pancartas de apoyo.
Críticas al Real Decreto sobre comercio de defensa
La movilización tiene lugar semanas después de cumplirse el primer aniversario de la aprobación del Real Decreto Ley 10/2025, de 23 de septiembre, mediante el cual el Ejecutivo central fijó restricciones a las exportaciones e importaciones de material de defensa y de doble uso vinculados a Israel.
Desde la plataforma BDS País Valencià, una de las entidades organizadoras, consideran que dicha normativa fue un avance logrado por la movilización social, pero denuncian que resulta «insuficiente» al mantener abiertos vínculos militares y comerciales indirectos. Jorge Ramos Tolosa, portavoz de BDS País Valencià, ha reclamado que el embargo sea «integral y efectivo», incluyendo venta, compra, tránsito, financiación y colaboración tecnológica, instando al Gobierno a "pasar de las palabras a los hechos para romper toda complicidad".
Suspensión del acuerdo de la UE y cese de persecuciones
Además de las reivindicaciones en materia de armamento, las entidades convocantes han exigido la suspensión total del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea e Israel, junto al cese de todo lazo diplomático, económico, académico y cultural.
Finalmente, el manifiesto de la marcha ha censurado la "criminalización, vigilancia y persecución" que, según denuncian los colectivos, están sufriendo las plataformas y activistas de solidaridad con la causa palestina.