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¿Cuánto han perdido los comercios del centro de Valencia por cerrar en Halloween?

La hostelería calcula un 70% menos de negocio y el comercio pérdidas de hasta 10.000 euros, mientras los empresarios piden que las amenazas no paralicen la economía de la ciudad

PERFIL EFE
Comercios del centro de Valencia protegiendo sus escaparates ante la amenaza de posibles saqueos y disturbios por 'Blocus Vlc'. / EFE-Kai Forsterling
Comercios del centro de Valencia protegiendo sus escaparates ante la amenaza de posibles saqueos y disturbios por 'Blocus Vlc'. / EFE-Kai Forsterling

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La amenaza de disturbios y el cierre de comercios en el centro de Valencia el sábado 31 de octubre, coincidiendo con Halloween, han dejado pérdidas de cerca del 70% del volumen de negocio en hostelería y de hasta 10.000 euros en comercio, según las primeras estimaciones de los sectores afectados. Los disturbios que anunciaba el movimiento ‘Blocus’ finalmente no se produjeron.

Las asociaciones destacan la coordinación con el Ayuntamiento de Valencia y con la delegación del Gobierno, que les trasladaron recomendaciones y medidas de precaución. Aseguran que su prioridad ha sido garantizar la seguridad de empleados y clientes y ahora empiezan a cuantificar los perjuicios económicos.

Hostelería: cerca del 70% menos de negocio

El presidente de la Federación de Hostelería Valencia, Manuel Espinar, señala que cerrar o reducir la actividad un sábado supone “un importante perjuicio económico”. Según sus estimaciones, se ha producido “alrededor del 70% de pérdida de volumen de negocio respecto a un sábado normal”, en una jornada que además coincidió con Halloween.

Espinar indica que cerró “un 40%” de los locales del centro y que los que siguieron abiertos registraron una afluencia “muy inferior a la habitual, debido al clima de temor e incertidumbre generado entre la ciudadanía y a las propias recomendaciones municipales de evitar desplazamientos al centro de la ciudad”.

El servicio de comidas “también se vio afectado, con descensos de clientes superiores al 35% en algunos establecimientos”, añade. Espinar lamenta el “enorme daño” para el sector, que además del “perjuicio inmediato” ve que su actividad puede “verse condicionada de forma repentina” por situaciones que “pueden volver a producirse en el futuro”.

Comercio: gastos de entre 1.000 y 10.000 euros

El vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia, Alfredo González, explica que aún están cuantificando las consecuencias económicas del cierre del sábado por la tarde y de las medidas de seguridad. Los comercios ya les han informado de gastos de entre 1.000 y 10.000 euros, en función del tipo de local.

González precisa que entre los 500 comercios asociados hay desde joyerías hasta tiendas de indumentaria y de trajes de novia, además de locales de hostelería y pequeñas tiendas. Destaca “la generosidad” del pequeño comercio, ya que casi todo cerró a partir de las 16 horas siguiendo las indicaciones recibidas, por la seguridad de empleados y clientes.

Algunos comercios protegieron sus instalaciones con tablones de madera y otros colocaron “puertas de hierro”. González considera que la pérdida económica “real” puede ser superior a la estimada, porque hubo gente que “se asustó y se quedó en casa” desde el jueves por la tarde en lugar de ir a comprar.

“Que las amenazas no paralicen la economía”

El presidente de Confecomerç, Rafael Torres, habla de “un impacto importante sobre el comercio valenciano”: en torno a dos tercios de los comercios han previsto no abrir el sábado o cerrar a las 16 horas, a lo que se suman los costes extraordinarios de proteger escaparates y reforzar la seguridad.

Torres se refiere también al lucro cesante por la pérdida de ventas en un fin de semana especialmente favorable para el consumo, por coincidir con el fin de mes y el cobro de las nóminas. Pide abrir una “reflexión seria” sobre cómo afrontar amenazas similares en el futuro.

“No podemos permitir que las amenazas de unos grupos violentos, dispuestos a saquear comercios, provocar destrozos o enfrentarse a la policía, consigan paralizar la actividad económica y la vida de una ciudad”, afirma Torres, que insta a recuperar la tranquilidad ahora que llegan el Black Friday, la Navidad y las rebajas, que pueden suponer el 30% de las ventas anuales.

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HUGO MORENO

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