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Los Gosálvez, la familia que dejó su huella en la arquitectura del Cabanyal, el Canyamelar y el Cap de França

Juan Bautista Gosálvez y su hijo Víctor participaron durante décadas en la transformación urbanística de los antiguos poblados de Pueblo Nuevo del Mar, con edificios que todavía forman parte del paisaje de estos barrios

BORJA PEDRÓS
Víctor Gosalvez.
Víctor Gosalvez. // EPDA

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Hay una familia en Valencia cuya historia se puede reconstruir siguiendo las calles y edificios de la ciudad. Es el caso de los Gosálvez, dos generaciones de maestros de obras y arquitectos vinculados al antiguo Pueblo Nuevo del Mar que participaron en buena parte de la transformación del Canyamelar, el Cabanyal y el Cap de França durante finales del siglo XIX y las primeras décadas del XX.

La figura de Juan Bautista Gosálvez Navarro (1844-1927) será especialmente recordada en los próximos años. En 2027 se cumplirán cien años de su fallecimiento y, además, 130 años de la anexión de Pueblo Nuevo del Mar a la ciudad de Valencia, que se produjo el 1 de junio de 1897.

Nacido en el Cabanyal, Juan Bautista Gosálvez obtuvo en Madrid el título de maestro de obras y llegó a trabajar durante algunos años en la capital en el Cuerpo Nacional de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos. A los 37 años ya ejercía funciones técnicas en el Ayuntamiento de su localidad natal, donde intervino en diferentes proyectos públicos y privados.

Entre sus trabajos figuran actuaciones en equipamientos como el Matadero Municipal, el Cementerio o la antigua sede del Ayuntamiento, situada en la calle del Rosario. También proyectó viviendas y otros edificios particulares, entre ellos el conocido Casinet del Progreso Pescador, en el Cap de França, y la Lonja de la sociedad pesquera Marina Auxiliante, construida en 1909. En el Grao también se conserva el edificio Calabuig, otra de sus obras.

Del Ayuntamiento de Pueblo Nuevo del Mar a la arquitectura del litoral

La relación de Juan Bautista Gosálvez con la administración local llegó hasta la alcaldía. El 1 de enero de 1890 fue nombrado alcalde de Pueblo Nuevo del Mar, aunque renunció al cargo apenas 25 días después, según la documentación recopilada por sus descendientes, debido a motivos de salud y exceso de trabajo.

Su trayectoria profesional tendría continuidad en la siguiente generación. Su hijo Víctor Gosálvez Gómez (1888-1965) estudió Arquitectura primero en Madrid y posteriormente en Barcelona, donde terminó la carrera. Obtuvo el título profesional el 22 de febrero de 1912.

Víctor desarrolló una intensa actividad profesional y, junto a su padre y al arquitecto Ángel Romaní Verdeguer, participó en numerosos proyectos de nueva planta y reedificación en el Canyamelar, el Cabanyal y el Cap de França.

Uno de sus proyectos de mayor envergadura fue el de los Docks Comerciales del Puerto de Valencia, realizado en 1912. El edificio estaba concebido con cinco plantas para la comercialización de mercancías de importación, aunque finalmente las obras quedaron inconclusas en el segundo piso. En su construcción intervino también la sociedad formada por Demetrio Ribes y la empresa Coloma y Ribes.

La arquitectura tradicional valenciana ocupó igualmente un lugar destacado en su trayectoria. En 1915 elaboró el estudio "La Barraca de la Vega Valenciana", presentado como tema de investigación en unas oposiciones. Dos años después participó en el Congreso de Arquitectos de Sevilla, donde colaboró con Antonio Martorell y Francisco Mora en una ponencia sobre la intervención de los arquitectos en la arquitectura rural.

Las obras que todavía forman parte de estos barrios

La actividad de Víctor Gosálvez se extendió durante décadas y dejó ejemplos concretos en el paisaje urbano del antiguo Pueblo Nuevo del Mar. En 1918 realizó el proyecto para la Sociedad Valenciana de Electricidad en la calle José Benlliure, mientras que un año después intervino en la sacristía de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario.

En 1924 proyectó una pescadería en la playa para la sociedad pesquera El Progreso Pescador, en el Cap de França, y en 1926 aparecen las Escuelas Parroquiales de la calle Vicente Brull entre sus trabajos. También redactó ese año un proyecto para 68 viviendas en la calle Eugenia Viñes, las conocidas como casas de la Marina Auxiliante, aunque finalmente, según la documentación familiar, fueron construidas por el arquitecto Julio Peris basándose en el proyecto de Gosálvez.

En 1922, Víctor Gosálvez y Ángel Romaní presentaron además un proyecto para levantar 22 casetas de baño para señoras, 14 para caballeros y nueve merenderos entre Las Arenas y los Docks Comerciales del puerto. La propuesta recibió autorización mediante Real Orden de 6 de octubre de 1924 y su construcción está vinculada al origen de los establecimientos del actual Paseo de Neptuno.

Una de las obras más reconocibles llegó en 1929, cuando Víctor Gosálvez construyó en la plaza del Rosario el edificio destinado a sede del Patronato Musical Pueblo Nuevo del Mar. El inmueble albergó posteriormente el desaparecido Cine Musical y, tras una importante reforma, es actualmente la sede del Teatre El Musical (TEM).

Un arquitecto interesado en preservar la barraca valenciana

La arquitectura de Víctor Gosálvez no se limitó a la construcción de edificios. También dedicó parte de su trayectoria al estudio de la barraca valenciana, una tipología estrechamente vinculada al paisaje de la huerta y a la identidad de la sociedad valenciana de su época.

En 1942 elaboró el trabajo "Causas económicas y sociales de la desaparición de la barraca de la huerta valenciana", que obtuvo el premio del Centro de Estudios Económicos Valencianos en los LIX Juegos Florales de Valencia organizados por Lo Rat Penat.

A este trabajo se sumó el manuscrito "Estudio constructivo de la Barraca de la Vega Valenciana". Ambos documentos fueron donados en 1973 por su hija, Amparo Gosálvez, a la Biblioteca de la Delegación en Valencia del Colegio de Arquitectos, institución en cuya creación había participado Víctor en 1942 como integrante de su Junta de Gobierno.

El material acabaría formando parte del libro "La Barraca Valenciana", editado a finales de 1998 por la Diputación y la Universitat Politècnica de València junto al Colegio de Arquitectos.

Víctor Gosálvez falleció el 15 de diciembre de 1965, a los 77 años. Su esposa, Buenaguía Sobrino Leonardo, murió el 3 de enero de 1969.

La historia de los Gosálvez ha sido recuperada, entre otros, por Juan José Bosch Gosálvez, médico y genealogista natural del Canyamelar y familiar de la saga, que ha recopilado documentación sobre la trayectoria de ambos.

Con el centenario de la muerte de Juan Bautista Gosálvez a la vuelta de la esquina, la memoria de esta familia vuelve a mirar hacia los barrios en los que desarrolló buena parte de su actividad. Una reivindicación queda planteada: que alguna calle o plaza del Canyamelar, el Cabanyal o el Cap de França lleve algún día el nombre de los Gosálvez.

Sobre el autor

BORJA PEDRÓS
BORJA PEDRÓS

PERIODISTA

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