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La acampada por el derecho a la vivienda de Valencia ha superado su segunda noche en la plaza del Ayuntamiento con dificultades por la lluvia. Las precipitaciones de madrugada han provocado la entrada de agua en algunas tiendas y la caída de varios toldos, pero los participantes aseguran que mantendrán la protesta.
“Ninguno nos rendimos y aún con el temporal nos mantenemos juntos resistiendo”, ha explicado uno de los portavoces, Hugo. Desde primera hora de este lunes, los acampados trabajan para volver a montar los elementos que la lluvia derribó y acondicionar el campamento.
Un centenar de tiendas frente al Ayuntamiento
Alrededor de un centenar de tiendas de campaña ocupa el centro de la plaza, donde la protesta comenzó de forma espontánea el sábado por la tarde. Sus primeros participantes habían acudido esa mañana a la manifestación por el derecho a la vivienda y decidieron prolongar la movilización con una acampada.
La iniciativa no está organizada por los sindicatos de inquilinas ni de la vivienda, aunque cuenta con su apoyo. Según los convocantes, durante el domingo la participación llegó a alcanzar las 600 personas.
Palés y lonas para hacer frente a la lluvia
Una de las principales preocupaciones del domingo fue preparar el campamento ante la posibilidad de precipitaciones nocturnas. Para ello, los participantes reunieron palés de madera y lonas de plástico con los que proteger las tiendas.
Pese a esos preparativos, la lluvia de madrugada terminó llenando de agua algunas de ellas y derribando varios toldos. Los acampados tuvieron que achicar agua y este lunes han comenzado a reparar los daños para continuar con la protesta.
Comisiones, asambleas y visitas de apoyo
Durante su segunda jornada, los participantes avanzaron en la organización del campamento. Se repartieron en comisiones, celebraron asambleas y coordinaron la logística necesaria para mantener la acampada.
También comenzaron a decorar el espacio y a poner nombres a sus calles, siguiendo el ejemplo de la acampada de la Puerta del Sol de Madrid.
A lo largo del domingo recibieron numerosas visitas de personas que se acercaron a expresarles su respaldo. Los participantes señalan que también apareció “algún provocador”, aunque mantienen su voluntad de continuar movilizados en el centro de Valencia.