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El Oceanogràfic de Valencia ha puesto el nombre de Ferran Torres a uno de sus tiburones grises (Carcharhinus plumbeus), como reconocimiento a la vinculación del futbolista valenciano con la conservación marina y, especialmente, con la sensibilización social sobre la importancia de proteger a estos animales.
Según ha explicado el acuario, se trata de un macho que mide cerca de dos metros de longitud. Con esta decisión, el Oceanogràfic "refuerza el mensaje de que estos animales son emblemáticos y especies indispensables para el funcionamiento de los ecosistemas".

Una conexión entre el futbolista y el acuario
La elección reúne varios elementos que unen al delantero con el centro valenciano. Ferran Torres nació en Foios y mantiene una estrecha relación con su tierra, además de ser conocido deportivamente como 'el Tiburón', un apodo que ha incorporado a su identidad dentro y fuera del terreno de juego.
A esta conexión se suma el papel del jugador, autor del gol que dio la victoria a España en el último Mundial de Fútbol, como embajador de la Fundación Oceanogràfic durante 2024 y 2025.
Una colaboración que empezó con una visita
El futbolista visitó el Oceanogràfic hace dos años para conocer de primera mano el trabajo desarrollado por sus equipos de conservación, investigación, educación y cuidado animal. Durante el recorrido por el área de Océanos y su túnel submarino, pudo acercarse a la biología de los tiburones, a las amenazas que afrontan sus poblaciones y a los proyectos impulsados para favorecer su conservación, han señalado las mismas fuentes, que han apuntado que esta colaboración tuvo continuidad en 2025.
Entre las acciones desarrolladas, han destacado la visita de más de un centenar de participantes del Campus de Verano Ferran Torres, que disfrutaron de una jornada educativa centrada en la biodiversidad marina, el conocimiento de los animales y la necesidad de reducir los impactos humanos sobre los océanos.
Una especie vulnerable
El tiburón gris es una especie de crecimiento lento y con una estrategia reproductiva especialmente sensible. Las hembras presentan periodos de gestación prolongados, tienen un número limitado de crías y no se reproducen todos los años.
Estas características reducen la capacidad de recuperación de sus poblaciones frente a amenazas como la pesca accidental, la sobrepesca, la degradación de los hábitats costeros y el comercio de productos derivados de tiburón. La especie está catalogada "en peligro" en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).