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Pilar Bernabé ha dado este lunes el paso formal, el legal, para convertirse en la candidata del PSPV-PSOE a la Alcaldía de Valencia en las elecciones municipales de 2027. La secretaria general de los socialistas valencianos en la ciudad y delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana ha presentado su candidatura a las primarias con un mensaje claro: hacer de Valencia el centro de su proyecto político.
"Valencia es mi proyecto personal y de vida", ha afirmado Bernabé, que ha defendido su vinculación con la ciudad y ha asegurado que quiere centrar la futura campaña en los problemas de los vecinos y en las necesidades de sus 87 barrios.
Acompañada por varios concejales del Ayuntamiento y miembros de su equipo, la dirigente socialista ha avanzado algunas de las primeras decisiones que tomaría si consigue alcanzar la Alcaldía. Entre ellas figuran la aplicación de la Ley de Vivienda, nuevas restricciones a los apartamentos turísticos en zonas residenciales y un proceso de renaturalización de la ciudad.
Bernabé también ha anunciado su intención de establecer una tasa turística para "poner orden" al turismo que, a su juicio, se encuentra "desmadrado" en Valencia.
"Voy a ser la alcaldesa de los 87 barrios"
Uno de los ejes de su candidatura será precisamente la atención a los barrios. Bernabé ha asegurado que quiere escuchar a los vecinos de los 87 barrios de Valencia, "sin mirar el código postal", y ha situado la mejora de los servicios públicos entre sus principales compromisos.
La candidata socialista ha señalado también que una de sus primeras actuaciones sería "dignificar y poner en valor" a las familias de los 17 fallecidos por la dana de 2024 en la ciudad que, según ha denunciado, todavía no habrían sido atendidas por el actual gobierno municipal.
En materia de vivienda, Bernabé ha prometido aplicar la legislación estatal para impulsar "políticas valientes" que permitan dejar fuera los apartamentos turísticos de las zonas residenciales. La medida se complementaría con la tasa turística que plantea para la ciudad.
Su proyecto también incluye una apuesta por las grandes infraestructuras como herramienta para mejorar la competitividad de Valencia y atraer inversiones, así como políticas relacionadas con la salud física y mental de la ciudadanía.
Más árboles y espacios verdes
La renaturalización será otro de los pilares de su programa. Bernabé ha defendido que Valencia cumpla la denominada regla del 3-30-300: poder ver al menos tres árboles desde la ventana, alcanzar un 30% de cobertura verde en los barrios y disponer de un espacio verde a menos de 300 metros de casa.
La socialista ha situado esta propuesta en contraposición a las políticas del actual gobierno municipal, al que ha acusado de mantener una posición "negacionista" frente al cambio climático.
Bernabé también ha asegurado que defenderá "ante cualquiera" las mejoras de los servicios públicos y ha reivindicado una candidatura basada en la gestión y en las necesidades cotidianas de los valencianos.
"Vengo aquí con la vocación de servir a la gente y no servirme de ella", ha señalado. Su objetivo, ha insistido, es convertirse en la alcaldesa "de todos los valencianos y las valencianas".
"No hablaré ni de la fruta ni de Nueva York"
La delegada del Gobierno ha avanzado que quiere plantear una campaña centrada exclusivamente en Valencia y ha marcado distancias con lo que considera debates ajenos a la ciudad.
"Yo no hablaré ni de la fruta ni de Nueva York, hablaré de Valencia", ha afirmado Bernabé, en una referencia a asuntos que han protagonizado parte de la confrontación política en el Ayuntamiento durante los últimos meses.
Sobre su continuidad al frente de la Delegación del Gobierno, ha asegurado que permanecerá en el cargo "todo el tiempo que pueda" y que sea necesario, al considerar que está siendo "útil a los valencianos" y que la presencia del Gobierno de España es "imprescindible" para la ciudad.
Preguntada por la posibilidad de formar parte de las listas autonómicas, Bernabé ha restado importancia a esa cuestión. "Es secundario", ha respondido, antes de situar su "principal obsesión" en ser alcaldesa de Valencia y gobernar para sus 87 barrios.