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La Feria de Julio de Valencia arrancó este jueves con protagonismo local. Los matadores valencianos Román y Nek Romero lograron cortar una oreja cada uno en una corrida mixta marcada por la escasa raza del ganado de Fraile de Valdefresno, mientras que la novillera Olga Casado pasó prácticamente desapercibida en su presentación en un coso de primera categoría.
En una tarde de calor húmedo, con una lluvia pasajera y algo menos de media entrada —alrededor de 5.000 espectadores—, los dos toreros de la tierra consiguieron "tocar pelo" gracias a dos actuaciones de entrega ante un encierro manejable, pero falto de transmisión.
Román convence con su entrega y logra una oreja tras una petición no atendida
La actuación de Román dejó algunos de los momentos de mayor contenido artístico de la tarde. Con el primero de su lote firmó un brillante inicio de faena de rodillas, aprovechando las embestidas del toro antes de que este comenzara a rajarse. El valenciano incluso lo recibió a matar, siendo prendido en el pecho durante la estocada, aunque sin consecuencias de gravedad.
Pese a la fuerte petición del público, la presidencia no concedió el trofeo y el diestro tuvo que conformarse con una vuelta al ruedo.
La recompensa sí llegó con el cuarto toro. Aunque el animal buscó refugio pronto en tablas, Román consiguió mantener el interés del público con una labor de cercanías que terminó calentando los tendidos y le permitió cortar una oreja.

Nek Romero confirma su proyección
También Nek Romero, que afrontaba su tercera corrida de toros desde la alternativa, dejó una imagen prometedora en el coso valenciano.
El valenciano destacó desde el inicio con un vistoso quite por saltilleras y gaoneras al primero de la tarde. Posteriormente firmó una faena desigual, aunque con pasajes de gran nivel, especialmente un templado circular invertido y una serie de naturales que despertaron los mejores momentos de su actuación.
Con el quinto volvió a mostrar su concepto del toreo con un inicio de rodillas y una suave tanda con la mano izquierda que terminó por convencer al público. Tras la estocada, el presidente concedió una oreja que confirmó las buenas sensaciones del joven matador.
Olga Casado se queda sin opciones
La nota menos brillante de la tarde la protagonizó la novillera Olga Casado, que debutaba en la plaza de Valencia y apenas pudo lucirse ante dos novillos de Montalvo muy limitados.
El primero acusó una evidente falta de fuerzas, obligando a la torera a abreviar, mientras que el sexto, aunque más noble, tampoco permitió el lucimiento esperado. Casado dejó algunos momentos de buen temple y ortodoxia, pero no logró conectar con un tendido que mostró su disconformidad con el comportamiento del animal. Falló además con la espada y escuchó silencio en ambos turnos.

Un minuto de silencio antes del paseíllo
Antes del inicio del festejo, la plaza guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los terremotos de Venezuela y de los incendios registrados en Almería.
En el apartado ganadero, se lidiaron cuatro toros de José Enrique Fraile de Valdefresno, de correcta presentación pero justos de raza, además de dos novillos de Montalvo, uno de ellos sobrero tras devolverse el inicialmente previsto por falta de fuerzas.
La Feria de Julio continuará en los próximos días con un cartel que volverá a reunir a algunas de las principales figuras del escalafón en una de las citas taurinas más destacadas del verano valenciano.