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Valencia vivió la pasada noche del 18 de julio uno de los momentos más memorables de la programación de La Gran Nit de la Feria de Julio, cuando miles de personas abarrotaron la majestuosa Plaza de la Virgen para asistir al concierto de Serafín Zubiri. El artista navarro, una de las voces más reconocidas y queridas del panorama musical español, conquistó al público con su exitoso espectáculo "El Guateque de los 70".

Acompañado por la Zubiri's Band, una formación integrada por cinco extraordinarios músicos, Zubiri ofreció un apasionante recorrido por algunos de los grandes himnos que marcaron una de las décadas más brillantes de la música. Canciones de artistas inolvidables como Nino Bravo, Camilo Sesto, Raphael, Miguel Gallardo, Roberto Carlos, Joan Manuel Serrat o Mocedades hicieron viajar al público varias décadas atrás en un concierto concebido para revivir la esencia de aquellos inolvidables guateques.
Desde los primeros compases, la conexión entre artista y espectadores fue absoluta. La histórica Plaza de la Virgen se transformó en un inmenso escenario al aire libre donde miles de personas cantaron, tararearon y bailaron cada una de las canciones, convirtiendo la velada en una auténtica celebración de la música y de los recuerdos compartidos.
Este concierto formaba parte de la programación oficial de La Gran Nit de la Feria de Julio, organizado por la Concejalía de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de Valencia, que volvió a apostar por una propuesta musical de primer nivel para una de las noches más especiales del calendario festivo valenciano.
Uno de los momentos más conmovedores de la velada llegó tras la aparente despedida del artista. La insistencia del público, que reclamaba su regreso al grito unánime de "¡Otra, otra!", hizo que Serafín Zubiri volviera al escenario protagonizando una escena que emocionó a toda la plaza. Portando sobre sus hombros la Senyera Valenciana, el cantante confesó sentirse ya "un valenciano de Pamplona", recordando que su esposa es valenciana y que actualmente reside en la provincia de Valencia.
En un gesto cargado de simbolismo y cariño hacia esta tierra, Zubiri interpretó en valenciano varias estrofas del Himno de la Comunitat Valenciana, obra del maestro José Serrano. La respuesta del público fue inmediata: la Plaza de la Virgen, completamente en pie, cantó al unísono el himno mientras una prolongada ovación envolvía al artista en uno de los momentos más emotivos de toda la noche.
Tras ese instante de enorme intensidad emocional, el concierto continuó con un repertorio repleto de grandes clásicos que mantuvieron al público completamente entregado hasta el último minuto. La fiesta culminó con una Plaza de la Virgen convertida en una gran pista de baile improvisada y una cerrada ovación que puso el broche de oro a una actuación sencillamente inolvidable.
"El Guateque de los 70", producido por la empresa valenciana Gilton Producciones, continúa consolidándose como uno de los espectáculos musicales de mayor éxito dedicados a revivir la banda sonora de toda una generación.
Antes de abandonar el escenario, Serafín Zubiri quiso dedicar unas emotivas palabras de agradecimiento a la Concejalía de Fiestas y Tradiciones del Ayuntamiento de Valencia, mostrando un reconocimiento especial hacia su concejala, Mónica Gil, por haber confiado en él para formar parte de una cita tan señalada como La Gran Nit. También tuvo palabras de afecto para la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, destacando la cercanía que siempre ha mostrado hacia él en los distintos actos institucionales en los que han coincidido.
El artista tampoco quiso olvidarse del equipo humano que hizo posible el éxito del concierto, agradeciendo públicamente el impecable trabajo de la empresa responsable del sonido y la iluminación, de todos los técnicos, de sus músicos, de su técnico de sonido y de su mánager y gerente de Gilton Producciones, Tony Gil, a quien dedicó unas palabras de reconocimiento por su compromiso y profesionalidad.
La emoción no terminó con el último acorde. Una vez finalizado el concierto, Serafín Zubiri descendió del escenario para compartir unos minutos con el público. Decenas de asistentes esperaron pacientemente para saludar al artista, fotografiarse con él y agradecerle una noche que ya forma parte de los grandes recuerdos de esta edición de la Feria de Julio. Una Plaza de la Virgen abarrotada por miles de personas, un público absolutamente entregado y un artista en estado de gracia convirtieron la actuación de Serafín Zubiri en uno de los grandes acontecimientos musicales de La Gran Nit 2026, confirmando que la buena música, interpretada desde la emoción y la cercanía, sigue uniendo a varias generaciones bajo un mismo aplauso.