Añadir El Periódico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Albal vivió en la noche del pasado 25 de julio una de esas veladas que permanecen grabadas en la memoria colectiva. Dentro de la programación de las fiestas patronales en honor a Santa Ana, la Plaza de la Constitución acogió el espectáculo "Nino Bravo en Esencia", protagonizado por Serafín Zubiri, uno de los intérpretes más respetados del panorama musical español, que volvió a demostrar por qué continúa emocionando al público allá donde actúa.
El cantante navarro, conocido por representar a España en el Festival de Eurovisión en 1992 y 2000, por su extensa trayectoria artística y por una carrera marcada por la superación y el talento, llegó a Albal con una de las producciones más cuidadas de su repertorio. "Nino Bravo en Esencia" no es un simple recorrido por los grandes éxitos del inolvidable cantante valenciano; es una recreación musical concebida desde el respeto, la sensibilidad y la admiración hacia una de las voces más importantes que ha dado la música española.
A las 23:00 horas, los primeros acordes de la obertura anunciaban el inicio de una noche muy especial. Sobre el escenario, la impecable Zubiri's Band, formada por cinco extraordinarios músicos, comenzó a dibujar la atmósfera perfecta antes de la aparición de Serafín Zubiri, quien accedió al escenario acompañado del brazo de su esposa, Patricia. Entre una cálida ovación, el artista tomó asiento ante su imponente piano para comenzar un viaje musical cargado de emociones.
Desde los primeros compases quedó patente la extraordinaria conexión entre artista y público. La poderosa voz de Zubiri, unida a unos cuidados arreglos musicales que evocan el sonido de la mítica banda Los Superson, devolvió a la vida algunas de las canciones más emblemáticas del repertorio de Nino Bravo.
No faltaron himnos inmortales como "Te quiero, te quiero", "Noelia", "Cartas Amarillas", "América, América", junto a otras composiciones menos habituales que sorprendieron gratamente a los asistentes, demostrando la riqueza artística del legado musical del cantante valenciano. Cada interpretación fue acompañada por un público completamente entregado, que coreó las canciones de principio a fin y respondió con prolongadas ovaciones.
Uno de los instantes más conmovedores de la noche llegó con la interpretación de "Mi Tierra". Antes de comenzar la canción, Serafín Zubiri quiso detener el espectáculo durante unos instantes para dedicar unas emocionadas palabras a todos los municipios afectados por la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, que golpeó con especial dureza a la comarca de l'Horta Sud y, entre ellos, al propio municipio de Albal.
Con visible emoción, el artista habló de la fortaleza, la capacidad de superación y la resiliencia demostradas por sus vecinos tras una de las tragedias más difíciles vividas en la historia reciente de la comarca. Sus palabras fueron recibidas con un respetuoso y sentido aplauso antes de interpretar una canción que adquirió un significado aún más profundo para todos los presentes.
Si hubo un momento capaz de poner la piel de gallina a toda la plaza fue la interpretación de "Un beso y una flor". Bastaron los primeros acordes para que cientos de personas se pusieran espontáneamente en pie. Las voces del público se unieron a la de Serafín Zubiri mientras decenas de teléfonos móviles iluminaban la noche, transformando la Plaza de la Constitución en un auténtico cielo estrellado.
Cuando resonaron los inolvidables versos "De día viviré pensando en tu sonrisa... Me voy, pero te juro que mañana volveré", la emoción fue absoluta. Un instante mágico que difícilmente olvidarán quienes tuvieron la suerte de vivirlo.
Finalizada la canción, Serafín Zubiri abandonó momentáneamente el escenario, pero el público no estaba dispuesto a dejar escapar aquella noche. Los insistentes gritos de "¡Otra, otra!" hicieron regresar al artista entre una nueva ovación para continuar compartiendo música y emociones.
Durante el concierto, Zubiri quiso reconocer públicamente el trabajo de las personas que hacen posible este espectáculo, presentando uno a uno a los integrantes de su banda: Quini Bañuls a la batería, Álex Quevedo al bajo, Fran Conde a la guitarra y saxofón y los teclistas Luis Sevillano y Vicente Espert, músicos de reconocido prestigio que aportan una enorme calidad artística a la producción.
También tuvo palabras de agradecimiento para su técnico de sonido, Charlie Navarro, cuya labor resulta fundamental para que cada concierto alcance la excelencia sonora que caracteriza esta gira, así como para Gilton Producciones, empresa valenciana afincada en l'Horta Sud y responsable de la producción y distribución del espectáculo, dirigida por Tony Gil, mánager del artista.
Antes del esperado desenlace, Serafín Zubiri quiso agradecer públicamente al Ayuntamiento de Albal la confianza depositada en este espectáculo dentro de la programación de las fiestas patronales. Sus palabras de gratitud fueron dirigidas a toda la corporación municipal y, de manera especial, a la concejala de Fiestas, M.ª José Hernández, y al alcalde de la localidad, José Miguel Ferris, por hacer posible una noche tan especial para los vecinos del municipio.
El broche de oro llegó con una de las canciones más icónicas de la historia de la música española: "Libre". Una vez más, el público volvió a ponerse en pie para cantar al unísono un himno que sigue emocionando generación tras generación. Las luces de los teléfonos móviles volvieron a iluminar la plaza, creando una imagen tan bella como simbólica que puso el punto final a un concierto difícil de olvidar.
Concluida la actuación, Serafín Zubiri descendió del escenario para compartir unos minutos con los asistentes. Fotografías, abrazos, palabras de cariño y muestras de admiración se sucedieron entre un público que quiso agradecer personalmente la emoción vivida durante más de dos horas de música.
Muchos coincidían en la misma reflexión: "Se nos ha hecho corto". El deseo de volver a disfrutar muy pronto de este espectáculo fue el comentario más repetido entre quienes abandonaban la plaza con una sonrisa y el recuerdo imborrable de una noche excepcional.
Porque si algo volvió a demostrar Serafín Zubiri en Albal es que existen conciertos que van mucho más allá de la música. Son encuentros con la memoria, con las emociones y con un legado artístico que sigue más vivo que nunca. "Nino Bravo en Esencia" continúa recorriendo los escenarios de toda España emocionando a miles de espectadores y manteniendo intacta la voz eterna del valenciano más universal.