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La Policía Nacional ha desmantelado una activa organización criminal que operaba en la provincia de Valencia. En una operación de gran envergadura, los agentes han detenido a ocho personas (seis hombres y dos mujeres de entre 20 y 61 años) pertenecientes a un clan familiar dedicado al tráfico de estupefacientes. El operativo se ha saldado con la incautación de un llamativo botín que incluye no solo droga y armas, sino también metales preciosos.
El rastro del cabecilla
La investigación, bautizada y ejecutada por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Jefatura Superior de Valencia, arrancó el pasado mes de febrero. Los agentes pusieron el foco sobre un sospechoso que, presuntamente, controlaba la distribución de cocaína a gran escala en la provincia.
Con el avance de las pesquisas, los policías descubrieron que no actuaba solo: estaba respaldado por su propio entorno familiar. El clan tenía una estructura perfectamente definida en la que cada miembro cumplía una función específica. Además, los agentes detectaron que el líder de la red realizaba las transacciones de sustancia escoltado o acompañado por diferentes personas, manteniendo una clientela fija especialmente concentrada en los municipios de Torrent y Benetússer.
La 'guarda de la droga' y el asalto policial
El hallazgo de un gran cargamento oculto en mayo precipitó las detenciones. El punto de inflexión de la investigación ocurrió en mayo, cuando los investigadores de la UDYCO descubrieron que el principal sospechoso ocultaba una importante "guarda de droga" en su propia vivienda. Ante el riesgo de que la mercancía fuera distribuida, la Policía precipitó la explotación de la operación.
Coordinados por la autoridad judicial, los agentes desplegaron un macrooperativo simultáneo que culminó con el registro de nueve inmuebles repartidos entre las localidades de Aldaia, Torrent y Benetússer.
Plata, pistolas y tres ingresos en prisión
El resultado de los registros domiciliarios dejó al descubierto el alto nivel de vida y la peligrosidad del clan. La Policía Nacional intervino más de 70.500 euros en efectivo, casi 2,5 kilos de cocaína, 1,6 kilos de hachís y 200 gramos de marihuana. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los agentes fue el hallazgo de seis lingotes de plata y 280 monedas del mismo metal, utilizados presuntamente para blanquear los beneficios del negocio ilícito.
El arsenal del grupo criminal tampoco era menor: se incautó un arma de fuego real, un revólver detonador y 30 cartuchos de calibre 9 mm, además de dos vehículos de alta gama empleados para el transporte de las sustancias.
Todos los arrestados contaban ya con antecedentes policiales por delitos similares. Tras pasar a disposición de la justicia, se ha decretado el ingreso inmediato en prisión provisional para tres de los principales implicados, mientras que a uno de ellos se le suma el cargo de tenencia ilícita de armas y a otro constaba una reclamación judicial previa.