El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones en l’Horta Nord, donde municipios como Paterna y el Puig de Santa Maria han dado un paso al frente para reclamar medidas que frenen la escalada de precios. Ambos Ayuntamientos han intensificado en las últimas semanas sus movimientos para ser reconocidos como zonas de mercado residencial tensionado o, en su defecto, impulsar nuevas promociones de vivienda asequible.
Estas solicitudes se enmarcan en una tendencia creciente en la comarca, donde otras localidades como La Pobla de Farnals o Burjassot ya han iniciado también el camino para obtener esta declaración ante la presión del mercado inmobiliario.
Paterna y su fulgurante aumento demográfico
En el caso de Paterna, el Ayuntamiento justifica esta petición en el fuerte crecimiento demográfico y en su posición como uno de los municipios con mayor demanda de alquiler en la Comunitat Valenciana. Con más de 78.000 habitantes, la presión sobre el mercado residencial se ha intensificado en los últimos años, dificultando especialmente el acceso a jóvenes y familias.
Junto a esta medida, el municipio ha puesto en marcha nuevas herramientas como una Oficina Municipal de Vivienda y proyecta más de 2.000 viviendas de protección pública en los terrenos del antiguo acuartelamiento de Daoiz y Velarde, en un intento de equilibrar la oferta.
El Puig y el fomento de la vivienda protegida
Por su parte, El Puig ha centrado su estrategia en desbloquear suelo y aumentar la oferta de vivienda asequible, trasladando a la Generalitat la necesidad de avanzar en nuevos desarrollos urbanísticos.
El proyecto más destacado pasa por la creación de una nueva zona residencial entre la calle de l’Estació, la avenida València y el entorno del cementerio, donde se prevé la construcción de vivienda protegida. Esta iniciativa se sumaría a las cerca de 190 viviendas públicas ya previstas en solares municipales cedidos a la administración autonómica.
El Ayuntamiento defiende que, pese a ser el municipio con mayor volumen de vivienda protegida proyectada en la comarca, la oferta sigue siendo insuficiente para dar respuesta a la demanda creciente, especialmente entre población joven.
La posición de la Generalitat
Todo y el aumento de solicitudes municipales, la Generalitat Valenciana ha mostrado reticencias a aplicar esta figura. El 1 de febrero pasado, el gobierno autonómico descartó declarar Sagunto como zona tensionada al considerar que la limitación de los precios podría tener un efecto contrario y acabar encareciendo el alquiler.
En este contexto, la solicitud de Paterna y el Puig se inscribe en una dinámica creciente de presión local para intervenir en el mercado de la vivienda, ante una situación que varios Consistorios califican de crítica.