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La compañía Veolia ha iniciado tres campañas extraordinarias de inspección y saneamiento de los colectores en los municipios de Picanya, Beniparrell y Aldaia. Este proyecto, que cuenta con una inversión conjunta superior a los 500.000 euros, se enmarca en las ayudas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico destinadas a la reconstrucción de las infraestructuras hidráulicas dañadas por la dana del 29 de octubre de 2024. El objetivo prioritario es recuperar la capacidad hidráulica original de las conducciones que todavía presentan problemas de colmatación (acumulación de sedimentos).
Distribución presupuestaria por municipios y plazos de obra
Debido a que el impacto del temporal afectó de forma desigual a cada red local, el contrato se ha estructurado en tres lotes independientes con presupuestos y plazos de ejecución adaptados a las necesidades técnicas de cada término municipal. La localidad de Beniparrell concentra la mayor partida, con un presupuesto asignado de 244.662,00 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución que se extenderá hasta los 18 meses debido a la complejidad de las actuaciones en sus conducciones.
Por su parte, Aldaia dispondrá de una inversión de 169.037,00 euros (IVA incluido) para el desarrollo de los trabajos técnicos, los cuales deberán completarse en un periodo máximo de 10 meses. Finalmente, el lote destinado al municipio de Picanya cuenta con una dotación de 90.229,70 euros (IVA incluido) y un plazo de ejecución fijado en ocho meses para la puesta a punto de su subsuelo.
Equipos de presión para eliminar lodos y gravas compactadas
Los trabajos operativos se centrarán en la limpieza tanto preventiva como correctiva de la red de alcantarillado, colectores, pozos de registro e imbornales. Las brigadas técnicas emplearán camiones aspiradores de alto rendimiento y sistemas de impulsión de agua a gran presión para desincrustar los restos que bloquean el paso del agua. El proyecto incluye de forma obligatoria la carga, el transporte seguro y la gestión medioambiental de todos los residuos extraídos —principalmente lodos secos y gravas— hasta estaciones depuradoras o puntos de vertido legalmente autorizados.
Para verificar la integridad estructural de las tuberías subterráneas tras las inundaciones, Veolia desplegará tecnología de inspección robotizada mediante cámaras de televisión de circuito cerrado (CCTV) y equipos portátiles dotados de pértiga con grabadora de vídeo de alta definición. Este diagnóstico audiovisual permitirá mapear de forma exacta el estado interior de las conducciones, detectar posibles roturas, grietas o colapsos provocados por la presión del agua durante la catástrofe y registrar las incidencias para planificar futuras reparaciones estructurales.