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El verano pone a prueba los servicios municipales de La Costera y La Canal de Navarrés

El turismo, las fiestas y el regreso de quienes viven fuera dinamizan los municipios en la época estival

Judit
Niños y Niñas difrutando en Playamonte, Navarrés./ EPDA
Niños y Niñas difrutando en Playamonte, Navarrés./ EPDA

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Durante buena parte del año, la despoblación y la pérdida de habitantes marcan el día a día de muchos municipios de La Canal de Navarrés y La Costera. Sin embargo, la llegada del verano cambia por completo esta realidad. El regreso de quienes emigraron por estudios o trabajo, el uso de las segundas residencias, la visita de familiares y el turismo hacen que, durante julio y agosto, muchos pueblos multipliquen su población y deban hacer frente a una mayor demanda de servicios con prácticamente los mismos recursos humanos y económicos que el resto del año.

Aunque ambas comarcas viven este incremento estacional, las razones y la forma en que lo gestionan son muy diferentes.

La Canal de Navarrés: el atractivo de los ríos transforma la comarca

Cada verano, los municipios de La Canal de Navarrés cambian por completo su ritmo de vida. Sus ríos, parajes naturales y zonas de baño se convierten en uno de los grandes reclamos del turismo de interior de la Comunitat Valenciana y atraen a miles de visitantes durante los meses de julio y agosto. A esta afluencia se suman quienes regresan para pasar las vacaciones en sus segundas residencias o vuelven al pueblo para reunirse con sus familias, provocando que la población se multiplique y obligando a los ayuntamientos a adaptar unos servicios públicos pensados para un número mucho menor de habitantes.

La presidenta de la Mancomunitat de La Canal de Navarrés, Carmen Gómez, explica que este incremento estacional responde principalmente al turismo de interior, al uso de segundas residencias y al regreso de personas vinculadas a la comarca que residen habitualmente fuera. "Nuestros municipios reciben muchos visitantes atraídos por los parajes de agua", señala, al tiempo que destaca que las administraciones trabajan para impulsar un modelo de turismo sostenible que permita compatibilizar el disfrute de estos espacios naturales con su conservación y el bienestar de la población local.

Para hacer frente a este aumento de población, la Mancomunitat coordina diferentes actuaciones junto a los ayuntamientos. Entre ellas destaca la implantación progresiva de un nuevo sistema de recogida selectiva puerta a puerta, diseñado para responder también a los picos de generación de residuos que se producen durante el verano y adaptado a las necesidades de quienes utilizan las segundas residencias o acuden únicamente los fines de semana.

A ello se suma la ampliación de horarios en servicios como las piscinas municipales, los ecoparques y la programación cultural, deportiva y de ocio, con el objetivo de atender tanto a la población residente como a quienes disfrutan de sus vacaciones en la comarca.

Uno de los principales desafíos llega precisamente con la elevada afluencia de visitantes a los espacios naturales. Los principales enclaves fluviales concentran buena parte del turismo estival, por lo que se regulan los accesos, los aparcamientos y las labores de limpieza para evitar la saturación y reducir el impacto sobre unos ecosistemas especialmente sensibles durante los meses de mayor afluencia. En esta línea, la Mancomunitat dispone de un estudio de carga ambiental y de un plan de emergencias para prevenir situaciones de masificación y facilitar la actuación de los servicios de emergencia en zonas de difícil acceso.

La cooperación entre municipios también resulta clave para coordinar la gestión de residuos, las campañas informativas y distintos recursos técnicos, permitiendo responder de forma más eficaz a una población que, especialmente durante los fines de semana y el verano, puede multiplicarse respecto a la censada.

Enguera, una excepción dentro de la comarca

No obstante, el verano no se vive igual en todos los municipios de La Canal. Enguera representa un caso diferente. Su alcaldesa, Matilde Marín, explica que el incremento de población responde principalmente a la existencia de numerosas segundas residencias y a un turismo de estancia más prolongada, muy distinto al que reciben otros municipios gracias a sus zonas de baño.

Según explica, muchas de las personas que llegan en verano ya mantienen un vínculo con el municipio o se alojan durante varios días en las casas rurales, participando además en la programación del Verano Cultural, con conciertos, microteatro y otras actividades organizadas por el Ayuntamiento.

Marín asegura que este perfil de visitante apenas genera problemas añadidos y, por el contrario, contribuye a dinamizar la economía local. De hecho, señala que algunas personas conocieron Enguera gracias a visitas guiadas y terminaron comprando una vivienda en el municipio para convertirla en su segunda residencia, un ejemplo de cómo el turismo también puede convertirse en una oportunidad para fijar población.

La Costera: el verano del reencuentro y las fiestas

En La Costera, el verano también supone un importante incremento de población, aunque por motivos diferentes. Al no contar con tantos espacios naturales de baño como La Canal de Navarrés, el crecimiento estacional está ligado principalmente al regreso de quienes conservan sus raíces en la comarca, especialmente estudiantes y familias que residen fuera durante el resto del año, al uso de las segundas residencias —especialmente en zonas como Bixquert, en Xàtiva— y a la celebración de las fiestas patronales, que cada verano llenan de vida los municipios.

El presidente de la Mancomunitat La Costera-Canal, José Luis Gijón, asegura que estos meses suponen un auténtico revulsivo para la comarca."Durante el verano nuestros pueblos se *plenen de vida con los estudiantes que vuelven de la universidad para pasar el verano. Es el momento perfecto para nuestras fiestas y para vivirlas todos juntos y convivir todas las generaciones", afirma.

Gijón destaca que, aunque La Costera es una comarca menos estacional que otras zonas del interior, el regreso de los jóvenes supone un impulso para combatir la despoblación."El retorno de estos jóvenes es muy importante para dar vida y para luchar contra el despoblamiento", señala. Además, considera que el verano es una oportunidad para que quienes visitan la comarca disfruten de sus pueblos, de sus paisajes y de unas fiestas que se convierten en el principal punto de encuentro entre generaciones.

Precisamente, las fiestas patronales son uno de los grandes motores del incremento de población. Durante julio y agosto prácticamente todos los municipios celebran sus fiestas mayores, reuniendo a vecinos, familiares y antiguos residentes que regresan para compartir unos días con los suyos. Este aumento de población obliga a los ayuntamientos a reforzar servicios como la limpieza, la recogida de residuos, la movilidad o la seguridad, pese a contar prácticamente con los mismos recursos que el resto del año.

El ejemplo más representativo es la Fira d'Agost de Xàtiva, uno de los acontecimientos más multitudinarios de las comarcas centrales. El alcalde de la ciudad, Roger Cerdà, explica que el verano supone un importante incremento de población, especialmente durante la celebración de la feria.

"El verano es una época en que Xàtiva experimenta un incremento muy importante de gente en la ciudad, especialmente con motivo de la Feria de Agost. Los datos lo confirman de manera objetiva: solo durante la semana de la Feria de 2025, más de 274.000 personas visitaron nuestra ciudad. Esta afluencia evidencia la capacidad de atracción de Xàtiva y nos ayuda a planificar mejor los servicios municipales, la movilidad, la seguridad y todos aquellos recursos necesarios para dar respuesta en una ciudad que, durante estos días, multiplica su actividad", explica.

Para hacer frente a esta afluencia, el Ayuntamiento refuerza durante la semana de la Fira los dispositivos de seguridad, movilidad, limpieza y el resto de servicios municipales, adaptando la ciudad a un volumen de visitantes que multiplica su actividad habitual.

Dos comarcas, un mismo desafío

Aunque La Canal de Navarrés y La Costera viven el verano de forma distinta, ambas comparten un mismo reto: gestionar durante dos meses una población muy superior a la censada sin que los recursos municipales aumenten en la misma proporción. Mientras La Canal concentra buena parte de sus visitantes alrededor de sus ríos y espacios naturales, La Costera encuentra en el regreso de sus vecinos, las segundas residencias y las fiestas populares el principal motivo del incremento estacional.

En ambos casos, el verano supone mucho más que unas vacaciones. Es el momento en que los pueblos recuperan parte de la vida que pierden durante el resto del año y las plazas vuelven a llenarse de vecinos y visitantes. Pero también es la época en la que los ayuntamientos deben hacer un esfuerzo añadido para mantener unos servicios públicos capaces de responder a una realidad que cambia por completo durante apenas unas semanas. Creo que con esta doble realidad, el reportaje refleja muy bien cómo dos comarcas con características diferentes afrontan un mismo fenómeno: el renacer de sus pueblos cada verano.

Sobre el autor

Judit
JUDIT JULIAN MEDINA

PERIODISTA

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