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La Junta de Gobierno del Consorci Ribera i Valldigna, la entidad responsable del tratamiento de los residuos domésticos de 51 municipios de la Ribera Alta, la Ribera Baixa y la Valldigna, ha aprobado por unanimidad la nueva tasa de residuos de 2027.
De media, cada residencia de los municipios que conforman la entidad pagará una tasa anual de 117,13 euros: un aumento derivado del encarecimiento de la energía, la construcción de nuevas instalaciones y el incremento en las toneladas tratadas, que han pasado de 132.170,8 t en 2025 a 136.521,26 t en 2026. Pese a esta subida, la tasa del Consorci sigue siendo la más económica de la provincia de Valencia.
“La buena gestión del Consorcio y los excelentes porcentajes de recuperación de la planta nos han permitido contener el aumento de la tasa para 2027”, ha señalado tras la junta de gobierno el presidente del Consorci Ribera i Valldigna, Vicente Estruch. “Agradecemos el esfuerzo del cuerpo técnico de la entidad, que ha conseguido posicionarnos como el consorcio con la tasa más económica de la provincia, cumpliendo con los objetivos de recuperación que marca la normativa”.
El aumento más significativo procede del tratamiento de los residuos procedentes de la red de ecoparques: esta partida sube de 19 a 27 euros en el recibo de 2027. Los ocho euros de incremento cubren el encarecimiento de los costes energéticos (1 euro), el nuevo Centro de Tratamiento de Voluminosos (5 euros) y el aumento de las entradas de residuos voluminosos en la red de ecoparques (2 euros). Sin embargo, la nueva instalación mejorará la recuperación de los residuos voluminosos, mejorando la eficiencia de tratamiento.
La tasa del Consorci Ribera i Valldigna, que cubre los costes del tratamiento de los residuos de la fracción resto y de la orgánica recogida de forma separada, se calcula a partir de los kilos de residuos anuales que genera cada municipio consorciado. Los municipios que más separan en origen y que menos residuos de la fracción resto generan han visto su tasa reducida: es el caso de Alcàntera del Xúquer, Benimodo, Càrcer, L’Énova y Senyera. En estos cinco municipios, donde está implantado un sistema de recogida puerta a puerta, la tasa de residuos que paga la ciudadanía se ha reducido un 30% de media en los últimos dos años.
Estruch recuerda a la ciudadanía la importancia de separar y no usar el contenedor gris como un todo en uno: “Cuanto más separamos en casa, depositando cada residuo en su contenedor apropiado, más barata será la tasa que paguen los vecinos”. El presidente señala que “una buena gestión técnica debe ir acompañada de la implicación ciudadana si queremos reducir el coste de tratar los residuos”.
Instalaciones para aumentar la recuperación de residuos
El Plan Integral de Gestión de Residuos de la Comunitat Valenciana establece que el rechazo destinado a vertedero no puede superar el 40% de los residuos tratados. Un año más, el Consorci cumple con la normativa: en 2026, solo se ha destinado el 38% a vertedero.
Durante este último año, la entidad ha ampliado sus infraestructuras con un nuevo centro de tratamiento de residuos voluminosos, subvencionado por la Unión Europea, y nuevas iniciativas para dotar una segunda vida a los residuos, incluyendo la preparación para la reutilización y la producción de combustible sólido recuperado a partir de residuos no reciclables. Las previsiones apuntan que estas mejoras lograrán reducir el rechazo destinado a vertedero aún más: se espera que disminuya del 38% actual a un 28%.
Nuevas medidas de control de las entradas a la red de ecoparques
En la junta celebrada hoy, en la Planta de Valorización de Guadassuar, también se ha aprobado una modificación de la ordenanza que tiene por objetivo controlar los residuos no domiciliarios (los derivados de empresas, profesionales y servicios municipales). En 9 de los 27 ecoparques fijos de la red se establecerán medidas de control para controlar el volumen de poda, escombros y residuos voluminosos recibidos.
Asimismo, se establecerá un precio fijado de coste por tonelada para que las empresas que usen la red de ecoparques para la gestión de los residuos derivados de su actividad profesional paguen el coste de su tratamiento. Una medida que busca reducir el coste actual de los residuos recogidos en la red de ecoparques y asegurar que las empresas paguen un precio justo por los residuos que generan.