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El PP lanza un aviso sobre el cierre de la central nuclear de Cofrentes: "No hay alternativa"

La formación reclama prolongar la actividad de la instalación más allá de 2030 y advierte de las consecuencias que tendría su clausura para el empleo, la economía y la despoblación en las comarcas del interior de Valencia

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Carlos Gil, Ricardo Gabaldón y Guillermo Mariscal, junto a otros representantes del PP, en un acto en defensa de la continuidad de la central nuclear de Cofrentes.
Carlos Gil, Ricardo Gabaldón y Guillermo Mariscal, junto a otros representantes del PP, en un acto en defensa de la continuidad de la central nuclear de Cofrentes. // Sara de la Fuente

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El futuro de la central nuclear de Cofrentes vuelve a situarse en el centro del debate energético y económico de la Comunitat Valenciana. Representantes del Partido Popular han visitado este martes, 3 de noviembre, las instalaciones para reivindicar su continuidad más allá de 2030, fecha prevista para su cierre, y advertir de las consecuencias que tendría su desaparición para miles de familias, empresas y municipios del interior de Valencia.

Durante la visita, en la que han participado Guillermo Mariscal, Ricardo Gabaldón, Carlos Gil y otros representantes del Partido Popular, los populares han defendido el papel estratégico de la central tanto en la producción eléctrica como en el mantenimiento de la actividad económica del Valle de Ayora-Cofrentes. Además, han insistido en la necesidad de revisar el calendario de cierre nuclear y garantizar la continuidad de una infraestructura que consideran fundamental para el desarrollo industrial y la estabilidad del suministro energético.

"No hay alternativa" a la producción energética de Cofrentes

Uno de los mensajes más contundentes de la jornada ha llegado de Guillermo Mariscal, quien ha defendido la importancia de mantener operativa una instalación que, según los datos expuestos durante su intervención, produce electricidad equivalente al consumo de más de 2,8 millones de hogares.

"No hay alternativa a una energía que produce 24 horas y 7 días a la semana, que da estabilidad a la red", ha afirmado el dirigente popular, quien ha cuestionado las consecuencias que tendría prescindir de la producción nuclear sin contar, a su juicio, con una alternativa que garantice las mismas condiciones de suministro.

Mariscal ha advertido de que el cierre de Cofrentes podría aumentar la dependencia energética del exterior y obligar a importar mayores cantidades de gas. Asimismo, ha defendido que la energía nuclear permite generar electricidad sin emisiones directas de dióxido de carbono, contribuyendo así a la transición energética.

El representante popular también ha relacionado el debate sobre la continuidad de las centrales nucleares con los problemas de estabilidad del sistema eléctrico, haciendo referencia al apagón generalizado registrado en la península ibérica. Se trata de una interpretación defendida por el PP, que no constituye por sí misma una conclusión técnica sobre las causas de aquel episodio.

El cierre de Cofrentes y el riesgo de despoblación

Más allá del debate energético, Ricardo Gabaldón ha puesto el foco en el impacto que tendría el cierre de la central para los municipios del Valle de Ayora-Cofrentes y otras comarcas próximas, como la Plana de Utiel-Requena y la Hoya de Buñol-Chiva.

"No me imagino cómo sería esta zona sin la central nuclear de Cofrentes", ha manifestado Gabaldón, quien ha recordado la transformación que ha experimentado el territorio desde la puesta en funcionamiento de las instalaciones.

El representante popular ha destacado que la central ha contribuido durante décadas a la creación de puestos de trabajo, la mejora de las infraestructuras y el desarrollo de actividades vinculadas a la hostelería, el comercio y la pequeña industria.

En este sentido, ha defendido que las comarcas del interior necesitan mantener inversiones capaces de generar oportunidades laborales y fijar población. Gabaldón ha advertido de que la desaparición de la actividad nuclear podría acelerar la despoblación, al provocar la marcha de trabajadores y familias que dependen directa o indirectamente de la instalación.

Para el dirigente popular, el futuro de Cofrentes no es únicamente una cuestión energética, sino también un asunto relacionado con la supervivencia económica de numerosos municipios rurales.

El PP reclama una prórroga más allá de 2030

Durante la comparecencia, los representantes populares han reiterado su intención de impulsar la prolongación de la vida útil de la central nuclear de Cofrentes, cuyo cierre está previsto para 2030 dentro del calendario acordado para las instalaciones nucleares españolas.

La formación ha defendido que la continuidad de la instalación debe abordarse bajo las correspondientes garantías técnicas y de seguridad, pero también teniendo en cuenta su aportación al suministro eléctrico y al desarrollo económico de la Comunitat Valenciana.

Los populares han señalado que la energía nuclear debe convivir con las fuentes renovables, como la solar y la eólica, para configurar un sistema energético estable y capaz de responder a las necesidades de la industria, el comercio y los hogares.

Asimismo, han anunciado su intención de impulsar medidas para prolongar el funcionamiento de Cofrentes, siguiendo la línea de las iniciativas defendidas para la central nuclear de Almaraz, en Extremadura.

Una decisión que marcará el futuro de la comarca

El debate sobre Cofrentes adquiere especial relevancia ante las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Guillermo Mariscal ha señalado que el Gobierno que salga de las urnas tendrá un papel decisivo en la posible revisión del calendario de cierre y ha defendido la postura del Partido Popular frente a las formaciones que respaldan el abandono progresivo de la energía nuclear.

En este contexto, ha reclamado al PSOE y a Compromís que expliquen qué alternativas proponen para sustituir la producción eléctrica de la central valenciana y afrontar las consecuencias económicas de su cierre.

La visita ha servido así para reforzar la reivindicación de mantener operativa Cofrentes más allá de 2030, aunque cualquier prolongación de su actividad dependerá de los procedimientos administrativos correspondientes, de las decisiones de la empresa titular y del cumplimiento de las exigencias de seguridad nuclear.

Mientras continúa el debate sobre el futuro energético de España, la central de Cofrentes sigue siendo uno de los principales motores económicos del interior valenciano. Su continuidad o cierre tendrá repercusiones que irán más allá de la producción eléctrica y que afectarán directamente al empleo, la actividad empresarial y las perspectivas de desarrollo de los municipios del entorno.

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SARA DE LA FUENTE

PERIODISTA

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