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Larecientemente constituida “Mesa Autonómica contra la incineración” en el Portde Sagunt el pasado 14 de abril, que aglutina a diversas organizacionesecologistas y de afectados de Castelló, València y Alacant, ha recibido undesplante del President Ximo Puig.
Lanegativa a reunirse con esta Mesa Autonómica en un momento crucial, en el quese están elaborando las Tasas a la Incineración, el Plan Integral de Residuos yvarias Autorizaciones Ambientales de grandes co-incineradoras, es toda unadeclaración de intenciones. Es ignorar sistemáticamente una cuestión, la de lacontaminación del aire, que el propio Govern del Botànic se comprometió aresolver y sobre la que en 3 años de legislatura ha sido incapaz de avanzar conefectividad en los objetivos de su programa de gobierno.
Elpróximo 1 de julio entra en vigor la tasa sobre la incineración de residuos encementeras y azulejeras y, si los titulares de varios diarios autonómicos no nosmienten, parece que el mismo Ximo Puig tiene intención de aprobar por decreto,una bonificación de hasta el 90% sobre las tasas gravadas a las empresascontaminadoras. Algo que le prometió los empresarios del sector a los que sírecibió cordial y diligentemente en cuanto se lo solicitaron. Este hechosupondría regalar dinero público y tratar con preferencia a quienes envenenannuestro aire y degradan nuestra salud, sacando beneficio privado de ello.
Endefinitiva, es el propio gobierno autonómico quien, lejos de buscar unasolución definitiva al grave problema de la contaminación del aire derivada dela co-incineración de residuos, acaba favoreciendo estas prácticas nocivas yponiendo todas las facilidades para que sigan perpetuándose. El “gobierno del cambio”lo cambia todo para que no cambie nada.
Pornuestra parte, desde la sociedad civil organizada y el mundo del ecologismo, novamos a cejar en nuestro empeño y seguiremos dando la batalla para lograr deuna vez por todas que este problema medioambiental de salud pública, sea tomadoen consideración por una Administración que gobierna a espaldas del interésgeneral, privilegiando el interés económico de las élites que contaminan elaire que respira la ciudadanía.