Añadir El Periodico de Aquí como fuente preferida de Google de forma gratuita.
La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado una de las estructuras criminales transnacionales más grandes y peligrosas dedicadas al tráfico marítimo de migrantes en el Mediterráneo, una operación que se ha saldado con 78 detenidos, once de ellos en Alicante, la tercera provincia con más arrestos.
La organización está considerada responsable de al menos 64 episodios migratorios mediante los que habría introducido en España a más de 2.000 personas, obteniendo unos beneficios superiores a 24 millones de euros. El entramado utilizaba embarcaciones de alta velocidad para transportar drogas desde España hasta Argelia y, en el trayecto de regreso, trasladar migrantes hasta las costas de Almería, Murcia, Alicante e Ibiza.
Once detenidos en Alicante
La operación se ha desarrollado en varias provincias y ha permitido detener a 36 personas en Almería, 13 en Murcia y 11 en Alicante, además de otros arrestos en Cartagena, Ibiza, Palma de Mallorca, Palencia, Huelva, Córdoba, A Coruña, Sevilla, Lugo y Argelia.
En Alicante también se practicaron registros en inmuebles vinculados a la organización. En el conjunto de los 17 registros realizados en Almería, Murcia, Cartagena y Alicante se intervinieron 26.675 euros en efectivo, 15.000 pastillas de MDMA, 61 kilos de hachís, 500 gramos de cocaína, 40 gramos de metanfetamina, un revólver del calibre 38, munición, cuatro vehículos y 725 litros de gasolina, además de dispositivos de geolocalización, antenas satelitales y otro material especializado.
De los 78 detenidos, 27 han ingresado en prisión provisional. A los arrestados se les imputan, entre otros, delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de seres humanos, tráfico de drogas, tráfico de armas y municiones, blanqueo de capitales, amenazas, extorsiones y detenciones ilegales.
Un negocio de más de 24 millones de euros
La investigación, iniciada en 2023, ha permitido descubrir una organización de origen argelino con una estructura altamente profesionalizada y ramificaciones en Andalucía, la Región de Murcia, la Comunitat Valenciana e Islas Baleares, además de conexiones operativas en Francia, Portugal, Italia y Polonia.
El entramado utilizaba un sistema de doble flujo. Las embarcaciones de alta velocidad partían de España cargadas con sustancias estupefacientes, principalmente MDMA, con destino a Argelia. Después regresaban a las costas españolas transportando a migrantes.
La organización podía llegar a cobrar 12.000 euros por cada persona trasladada y, en algunos trayectos, transportar hasta 50 migrantes. A estos ingresos se sumaban los obtenidos por el tráfico de drogas y por el abastecimiento de combustible de las embarcaciones.
Embarcaciones valoradas en más de cinco millones
Durante la investigación se han intervenido 18 embarcaciones de alta velocidad, algunas de ellas equipadas con tres y cuatro motores y capaces de alcanzar grandes velocidades. El valor de las embarcaciones incautadas supera los cinco millones de euros.
La infraestructura incluía también vehículos de transporte y vigilancia, pisos de seguridad, sistemas de comunicación cifrada, teléfonos satelitales, dispositivos GPS y una extensa red logística.
Los investigadores destacan el elevado nivel de violencia empleado por la organización para proteger las embarcaciones y sus cargamentos, hasta el punto de aleccionar a los pilotos para enfrentarse a los agentes.
Viajes peligrosos y condiciones extremas
Los migrantes eran trasladados en condiciones especialmente peligrosas, hacinados en embarcaciones rápidas y sin iluminación ni, en la mayoría de los casos, chalecos salvavidas. Las travesías se realizaban a gran velocidad y con fuerte oleaje y, en algunas ocasiones, los ocupantes eran atados para evitar que cayesen al agua.
La organización también mantenía a los migrantes en infraviviendas y condiciones de hacinamiento e insalubridad antes de iniciar el trayecto marítimo desde la costa argelina.
La investigación ha permitido identificar una estructura integrada por diferentes niveles, desde los responsables de la dirección y financiación hasta pilotos, transportistas, captadores, vigilantes, suministradores de combustible y gestores financieros.
La operación ha sido desarrollada conjuntamente por la Guardia Civil y la Policía Nacional, con la colaboración de EUROPOL y la participación de las policías de Francia, Portugal y Polonia. En la fase final participaron más de 180 agentes.