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La cuenta atrás ha comenzado. La Comunitat Valenciana celebrará sus próximas elecciones autonómicas en menos de once meses, salvo un improbable adelanto electoral, y los partidos ya han empezado a mover ficha. De momento, solo una de las principales formaciones ha despejado la incógnita de quién aspira a presidir la Generalitat.
En el PSPV-PSOE, la secretaria general de los socialistas valencianos y ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, oficializó el pasado 1 de julio en Gandia, la ciudad de la que fue alcaldesa, su intención de concurrir a las primarias para convertirse en candidata a la Presidencia de la Generalitat. Lo hizo ante decenas de militantes, simpatizantes y cargos socialistas llegados de toda la Comunitat Valenciana, con el mensaje de “dar la batalla” para recuperar el Palau de la Generalitat.
Aunque su candidatura deberá ser ratificada por la militancia en el proceso de primarias, hasta el momento no ha surgido ningún aspirante alternativo.
Durante su intervención en Gandia, Morant pidió el respaldo de la militancia para convertirse en “la primera presidenta de la Generalitat Valenciana” y presentó las líneas maestras de un proyecto basado en la defensa de los servicios públicos, el acceso a la vivienda, la reconstrucción tras la dana, el impulso económico y la recuperación del “buen nombre” de la Comunitat Valenciana.

La apuesta de Sánchez por los ministros
La designación de Morant encaja en una estrategia que Pedro Sánchez viene desplegando en distintos territorios: situar a ministros del Gobierno como cabeza de cartel en elecciones autonómicas. Ya lo hizo con Pilar Alegría en Aragón y con María Jesús Montero en Andalucía. Sin embargo, ambas candidaturas terminaron saldándose con sendas derrotas electorales para el PSOE, por lo que la apuesta valenciana será observada con especial atención tanto dentro como fuera del partido.
Mientras tanto, otra de las figuras con mayor proyección del socialismo valenciano ya tiene también definido su futuro político. La actual delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y exvicealcaldesa de Valencia, Pilar Bernabé, será la apuesta socialista para recuperar la Alcaldía de la capital.
El PP, pendiente de Génova
Si el PSOE ya ha despejado prácticamente todas las dudas, el Partido Popular vive la situación opuesta. La formación sigue sin candidato oficial y la incógnita sobre quién encabezará la lista autonómica continúa abierta.
Todas las miradas estaban puestas en el acto que el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, protagonizó el pasado 20 de junio en Sueca. Muchos dirigentes y militantes daban por hecho que aquella visita serviría para bendecir públicamente al actual president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, como candidato para revalidar el Gobierno valenciano. Pero esa fotografía nunca llegó.
Feijóo evitó cualquier gesto que pudiera interpretarse como una proclamación anticipada e, incluso, algunos dirigentes populares echaron en falta un respaldo más explícito a la gestión de Pérez Llorca desde que asumió la Presidencia de la Generalitat tras la dimisión de Carlos Mazón, cuya carrera política quedó marcada por la gestión de la dana.

Desde entonces, la sensación dentro del partido ha cambiado. Lo que hasta hace apenas unas semanas parecía una candidatura prácticamente asegurada se ha convertido en una incógnita.
Durante semanas se habló de la posibilidad de que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, pudiera dar el salto a la Generalitat, una opción que ella misma descartó al asegurar que su proyecto político pasa por seguir al frente del Ayuntamiento.
Otro de los nombres que ha aparecido de forma recurrente en las quinielas ha sido el del presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó. Sin embargo, el dirigente popular también ha rebajado esa posibilidad y, recientemente, calificó a Pérez Llorca como “una opción obvia” para liderar la candidatura, aunque recordó que “oficialmente no hay candidato” y que la decisión corresponde exclusivamente a la dirección nacional del partido.
El propio Pérez Llorca también ha tratado de cerrar el debate interno. El president ha insistido en que el PP valenciano está “súper unido” y ha evitado alimentar cualquier polémica, limitándose a señalar que “no hay novedades” sobre la candidatura y que será Génova quien tome la decisión definitiva.
A esa incertidumbre se suma otro elemento significativo. El PPCV todavía no ha convocado su congreso regional, una cita que hace apenas unos meses muchos dirigentes consideraban imprescindible para afrontar el nuevo ciclo electoral y que ahora ha desaparecido prácticamente del debate interno. No se puede olvidar al expresident Paco Camps, que continúa su campaña para aspirar de nuevo a la presidencia.

Compromís mira a Baldoví, con Oltra en Valencia
En Compromís tampoco existe, por ahora, una designación oficial, aunque dentro y fuera de la coalición pocos dudan de que Joan Baldoví volverá a ser el candidato a la Presidencia de la Generalitat. El escenario se ha ido despejando después de que Mónica Oltra haya centrado su regreso político en la carrera por la Alcaldía de Valencia, aunque con alguna turbulencia política dentro de la coalición.
Vox mantiene el hermetismo
La mayor incógnita continúa estando en Vox. A diferencia de PSPV y del resto de formaciones, el partido de Santiago Abascal todavía no ha movido ficha ni para la Generalitat ni para el Ayuntamiento de Valencia.
En las quinielas aparecen nombres como el de la presidenta de Les Corts, Llanos Massó, para la candidatura autonómica, o el del exvicepresidente del Consell Vicente Barrera para la capital valenciana, aunque ninguna de esas opciones ha sido confirmada oficialmente.
El retraso en las designaciones empieza incluso a generar inquietud entre algunos sectores del partido, conscientes de que el calendario electoral avanza y de que la organización necesitará tiempo para configurar equipos, preparar programas y planificar la campaña.

Así las cosas, surge una reflexión tan llamativa como paradójica. Los nombres con mayor grado de conocimiento entre el electorado valenciano son hoy los de quienes aspiran a la Alcaldía de Valencia, como María José Catalá, Pilar Bernabé o Mónica Oltra, y previsiblemente también Vicente Barrera si Vox confirma su candidatura. En cambio, los aspirantes a la Generalitat cuentan, en general, con una menor notoriedad pública. En el PSPV, por ejemplo, algunos dirigentes y analistas consideran que Bernabé partía con un mayor nivel de conocimiento que Diana Morant, aunque la dirección socialista ha apostado finalmente por la ministra y secretaria general del partido.
La estrategia no parece casual. En un escenario que se prevé muy ajustado entre bloques, sin mayorías absolutas y con los pactos como horizonte casi inevitable, los partidos buscan asegurar la plaza con mayor peso electoral de la Comunitat. No en vano, una de las máximas que más se repite en la política valenciana sostiene que es muy difícil conquistar la Generalitat sin ganar antes la ciudad de Valencia, donde se concentra una parte decisiva del electorado.