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Avelino Corma Canós lleva décadas dedicado a la investigación y su trayectoria acaba de recibir un nuevo reconocimiento internacional. El científico, nacido en Moncofa (Castellón), ocupa el puesto 35 en la clasificación mundial por trayectoria investigadora del prestigioso World’s Top 2 % Scientists, elaborado por la Universidad de Stanford. Este resultado lo convierte en el número uno de España en esta clasificación, además de ser el único investigador que trabaja en el país entre los cien primeros, en una lista que incluye a cerca de 244.000 científicos de todo el mundo.
Fundador y exdirector del Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV), Corma es uno de los referentes internacionales en el ámbito de la investigación química. Su trabajo ha contribuido al desarrollo de nuevos materiales y catalizadores con aplicaciones tanto en la investigación fundamental como en distintos procesos industriales.
Hacerse preguntas a cualquier hora
"Por la noche cuando me desvelo, pienso en los experimentos que estamos haciendo, los resultados que están dando y qué nuevos experimentos deberíamos hacer para comprobar las hipótesis", explica Corma al hablar de su dedicación a la ciencia.
El investigador también señala que "hay personas que continuamente están haciéndose preguntas y están buscando respuestas". Para Corma, eso es investigar. "En la búsqueda de esas respuestas es donde pueden surgir nuevos descubrimientos, ya sean fundamentales o puedan tener implicaciones después desde el punto de vista de su aplicación industrial", añade.
Esta manera de entender la investigación también ayuda a explicar la trayectoria de Corma, cuya actividad ha estado ligada tanto al avance del conocimiento científico como a la búsqueda de aplicaciones prácticas. Desde el ITQ, el centro que fundó y dirigió, ha impulsado líneas de trabajo que conectan la investigación química con distintos sectores industriales.
Trabajo duro, pensamiento y pasión por descubrir
A quienes se plantean dedicarse a la investigación, Corma les aconseja "trabajo duro, pensamiento y pasión por descubrir".
"Lo primero es la pasión por el descubrimiento, y lo segundo es que sepan que este es un tema muy competitivo, por tanto tendrán que dedicar un esfuerzo extra. Y en cualquier caso tendrán que mantener un muy buen equilibrio entre sus expectativas y el esfuerzo que quieran dedicar", concluye.
130 investigadores vinculados a la UPV
La clasificación de Stanford recoge también el peso de la investigación desarrollada en la Universitat Politècnica de València. En total, 130 investigadores vinculados a la UPV aparecen en el listado, que incluye tanto a quienes pertenecen a la institución como a quienes desarrollan allí su actividad investigadora.
El reconocimiento a Corma varía según el indicador que se analiza. En la clasificación por trayectoria investigadora, que recoge el impacto acumulado a lo largo de toda la carrera científica, ocupa el puesto 35 mundial y el primero entre los investigadores que trabajan en España. Dentro de la UPV, otros científicos destacados en este listado son Juan Bisquert, en el puesto 1.137; Hermenegildo García, en el 13.458; Paul Lecoq, en el 16.471, y Jaime Lloret, en el 32.676.
La segunda clasificación mide el impacto de la producción científica durante el año 2025. En este caso, Corma se sitúa en el puesto 222 del mundo y en el segundo de España, por detrás de Josep Peñuelas, investigador del CSIC. No obstante, encabeza el listado de científicos vinculados a la UPV en este indicador.
Ambas listas forman parte del World’s Top 2 % Scientists, elaborado a partir de datos bibliométricos de la base de datos Scopus. Para establecer las posiciones se tienen en cuenta indicadores como las citas recibidas y el índice h, que mide tanto la productividad como el impacto de las citas de las publicaciones, entre otros parámetros.
La clasificación contempla 20 grandes campos científicos y 174 subcampos, y ofrece dos perspectivas complementarias: el impacto acumulado durante toda la trayectoria y la repercusión de la actividad investigadora en el último año.