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Si en los últimos días has intentado comprar uno, probablemente hayas escuchado la misma frase una y otra vez: “No queda ninguno en toda España”.
Eso es exactamente lo que está ocurriendo con los aires acondicionados portátiles, conocidos popularmente como “pingüinos”, cuya demanda se ha disparado hasta el punto de convertir su búsqueda en una auténtica odisea.
Las grandes superficies apenas tienen existencias y, cuando alguna web muestra una unidad disponible, no siempre significa que realmente lo esté.
Compras que terminan anuladas
En algunos casos, los consumidores llegan incluso a completar la compra por internet. La página indica “recogida en tienda en 30 minutos” o “recogida en una hora”, el pedido se confirma… y poco después llega la llamada. “Ha debido de ser un error de la web. No tenemos stock.”
Esa situación se ha repetido en cadenas como MediaMarkt y Electro Depot, donde clientes que ya habían realizado el pedido han recibido posteriormente una llamada para comunicarles que el producto no estaba disponible pese a aparecer como tal durante el proceso de compra.
La situación no es muy distinta en Leroy Merlin, donde la respuesta recibida ha sido que no existen unidades disponibles ni en el establecimiento consultado ni en el resto de tiendas de la cadena en España.
En plataformas como Amazon, numerosos modelos ya muestran plazos de entrega que se alargan, como mínimo, hasta al 12 de agosto.
Encontrarlo depende casi de la suerte
La falta de existencias ha provocado escenas poco habituales. En algunos comercios locales, el único aparato disponible procedía de la devolución de otro cliente. En otros establecimientos apenas quedaba una única unidad, vendida en cuestión de minutos.
Encontrar uno ya no depende tanto del presupuesto como de la suerte o de recorrer varias tiendas hasta dar con el último aparato disponible.
Los ventiladores ganan terreno
Ante la imposibilidad de hacerse con un aire acondicionado portátil, muchos consumidores están recurriendo a los ventiladores, un producto del que, por ahora, sí existe una amplia oferta en las grandes superficies y establecimientos especializados.
Otra alternativa pasa por instalar un equipo de aire acondicionado fijo, aunque tampoco resulta una solución inmediata. Las empresas instaladoras acumulan semanas de trabajo debido al aumento de la demanda provocado por las sucesivas olas de calor.
La alta demanda también dispara los problemas
La necesidad de encontrar una solución rápida para combatir las altas temperaturas también ha provocado un aumento de las incidencias relacionadas con la climatización.
Desde retrasos en las instalaciones hasta cancelaciones de última hora o incluso presuntas estafas vinculadas a la contratación de servicios de reparación e instalación, un fenómeno del que El Periódico de Aquí ya se ha hecho eco en las últimas semanas.