La huelga educativa no baja el tono y los docentes siguen presionando a la Conselleria de Educación para conseguir sus objetivos, entre ellos, la mejora salarial, pero también otros aspectos que todavía están sobre la mesa, sin resolver, este martes, ocho días después de que arrancara la huelga indefinida, el pasado lunes día 11 de mayo.
Tanto es así que los equipos directivos de los centros educativos manfienen su amenaza de dimitir en bloque, que ya plantearon ayer, si no se llega hoy mismo a un acuerdo. Una decisión extrema que se está tomando en cada centro y de la que ya se estaría informando en los respectivos claustros.
Esta "medida extrema" se tomaría como último recurso en caso de que no prospere la actual negociación entre Educación y los sindicatos convocantes de la huelga iniciada el pasado día 11, según consta en un manifiesto conjunto que firman, tras reunirse en asamblea en Picanya (Valencia), "equipos directivos en defensa de la educación pública valenciana" que abarca todo tipo de centros educativos, de todas las etapas y estamentos.
Los firmantes se comprometen a "promover, si no hay una respuesta suficiente, nuevas medidas de presión coordinadas, proporcionadas y colectivas, incluida la dimisión coordinada de los equipos directivos como medida extrema, hasta la resolución" de las reivindicaciones planteadas por los sindicatos y plataformas convocantes (como STEPV, CCOO, UGT, CSIF y ANPE).
Exigen una propuesta escrita, seria y suficicente a Conselleria
"Reclamamos a la Conselleria de Educación que deje de ganar tiempo y presente una propuesta escrita, seria y suficiente, con compromisos verificables sobre las principales reivindicaciones planteadas. Si no hay una respuesta suficiente y un acuerdo real, las direcciones y el resto de miembros de los equipos directivos avanzaremos hacia una dimisión colectiva, coordinada y pública, como medida extrema para denunciar una situación que ya no podemos normalizar", anuncian.
A su juicio, la situación es "cada vez más insostenible para la educación pública" y por ello denuncian que el sistema educativo valenciano "soporta carencias estructurales, sobrecarga burocrática, insuficiencia de recursos y una respuesta claramente insuficiente por parte de la Conselleria ante necesidades que afectan directamente a alumnado, profesorado y familias".
"Esta movilización no responde a intereses particulares ni corporativos. Reclama mejoras reales para el conjunto del sistema educativo", añaden para defender que los equipos directivos han "sostenido los centros en situaciones límite: pandemia, falta de personal, cambios normativos constantes, emergencias e infrafinanciación, pero la responsabilidad no puede continuar convirtiéndose en resignación".
Asimismo, rechazan "cualquier intento de confrontar profesorado y familias: defender mejores condiciones educativas es defender también el derecho del alumnado a una atención de calidad. Cuando la educación pública se debilita, pierde toda la sociedad".
Los equipos directivos exigen a la Conselleria una negociación "real, leal y efectiva, con compromisos concretos", calendarizados y con presupuesto suficiente, pues la educación pública valenciana necesita "soluciones estructurales, no declaraciones vacías".
"Nuestra voluntad no es abandonar los centros", señalan, sino "defenderlos" porque conocen "la realidad de las aulas" y se deben al alumnado, a las familias y al profesorado, y por ello insisten en exigir a Educación "responsabilidad, diálogo y acuerdos".
Mientras tanto, los actos de protesta continuarán toda la semana, si no se alcanza un acuerdo.