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( aquí versión en pdf de la edición impresa de la exclusiva: Las dos caras de Ribó )
RIBÓ COMPRÓ UN DÚPLEX EN ZONA ALTO VALOR ECOLÓGICO
El pasado siempre vuelve. El alcalde de València, JoanRibó, antes de triunfar en la capital con Compromís, fue coordinador general deEUPV. Concretamente desde 1997 hasta 2003. En este periodo tuvo que lidiar conun problema que, casi dos décadas después, está de plena actualidad tras lasdos condenas por corrupción de quien fuera secretario municipal en Canet d’EnBerenguer, José Antonio Sancho. Éste tejió una extensa telaraña de empresas contestaferros incluidos, que fue descubierta por El Periódico de Aquí -toda la información en la página 10- y haacabado con Sancho en la cárcel. Esto ha ocurrido ahora, pero estos lodos sonconsecuencia de los polvos del desarrollo urbanístico salvaje en los años 80 y90 en dicha localidad de la comarca del Camp de Morvedre. Y aquí es dondeinterviene Joan Ribó.
Canet eraun municipio costero eminentemente agrícola con alcalde comunista hasta el año2003. En los años 80 recaló allí como secretario municipal quien fueracandidato por Fuerza Nueva al Ayuntamiento de València en 1979, José AntonioSancho Sempere. Con idea de generar progreso y trabajo para su municipio, elcarismático alcalde, Enrique Altabella, promovió la transformación de lalocalidad, apoyándose en empresarios locales que recibieron las primerasconcesiones a 75 años, como el Hotel Playa Canet o Salones Mar Blau.Empresarios que invirtieron en el municipio a cambio de dichas concesiones,construyendo por ejemplo el imponente auditorio o el emblemático paseomarítimo. Sin embargo, otros buitres aprovecharon la buena intención delalcalde para no sólo hacer negocio, sino para tejer una densa tela de araña desobornos, compras de voluntades y colocación en el Ayuntamiento vía oposicionestrucadas.
Después de varios años construyendo sin parar, la localidadpasó de 1.307 habitantes en 1981 a 6.473personas censadas en 2017. Y en los años 90 saltaron todas las alarmas en elpartido al que representaba el alcalde, primero el PCE y después EsquerraUnida. Fueron años de disputas entre la dirección comarcal de EU y del vecinomunicipio de Sagunt con la dirección local de Canet, que intentaron frenar la ‘‘políticaurbanística salvaje’’ en esta localidad. Una guerra que trasladaron al entoncescoordinador general de EUPV, Joan Ribó, quien sin embargo acabó apoyando dichodesarrollo en contra de los criterios de la comarca.
Los años de confrontación se prolongaron desde el 2000 al2003, cuando la dirección de Sagunt y el Camp de Morvedre pidieron a laejecutiva de País -la dirección autonómica comandada por Ribó- que pusierafrento a los desmanes urbanísticos e impidiera que Altabella volviese a repetircomo candidato en las elecciones municipales de mayo de 2003. Ribó no sólo notomó ninguna iniciativa correctiva de dicha política, sino que además avaló queAltabella repitiera como alcaldable.
‘‘Fueron años donde trasladamos nuestro malestar a Ribó’’,recuerda un dirigente de la dirección comarcal de EU de la época, ‘‘pero nostoreó. No quiso saber nada y se desentendió. No me acuerdo de los pormenores,pero de que pasó de nosotros, me acuerdo perfectamente. Era un temaescandaloso. Con Bañuelos (dueño de Astroc responsable en buena parte deldesarrollo urbanístico), hicieron y deshicieron a su antojo. También recuerdoque Mónica Oltra era en aquella época la más nacionalista, pero con el tiempoes evidente que ambos han cambiado’’, recuerda, para concluir: ‘‘tuvimos muchasdiferencias con ellos y al final se hizo en Canet lo que quisieron’’.
Muchas de las controversias de la época se recogieron enlos medios de comunicación, como Las Provincias, Levante y El Económico, condeclaraciones y acusaciones cruzadas. En un fax remitido el 16 de octubre de2001 a la atención de Joan Ribó -ver abajo a la izquierda-, la dirección de EUde la comarca recoge que ‘‘de los informes recabados por la ComisiónInformativa sobre Canet d’En Berenguer, se deducen diferentes situacionescontradictorias que afectan al desarrollo de las políticas marcadas por losdocumentos de EU y su desarrollo práctico en diferentes ámbitos’’. En el propio escrito se reconoce que ‘‘sepodría afirmar que el modelo de desarrollo seguido en Canet se ajusta a losdeseos de la población por cuanto supone una ampliación del mercado de trabajo,importantes plusvalías para los poseedores de terrenos agrícolas en zonasreclasificadas y un incremento importante, aunque desregulado, de losservicios’’. Sin embargo, hacen hincapié en que ‘‘también parece cierto que ala hora de ejecutar lo antedicho prima el concepto desarrollista de laoportunidad inmediata sobre la planificación a largo plazo y principios como lasostenibilidad ecológica’’.
Por ello, EUPV ‘‘insta al colectivo y grupo municipal d’EUde Canet d’En Berenguer para que reoriente su política urbanística y turística,en el sentido de ordenar y pacificar el desarrollo urbanístico de la playaapostando por un turismo de calidad y por la sostenibilidad del medioambiente’’.
‘‘La postura que adoptó Ribó, junto al que era adjunto a la Secretaría de Organización en la época Amadeu Sanchis, detrás del cual se escondió Ribó-quien disfruta de un chalé en playa vecina de Corinto (Sagunt)-, fue la derespaldar a Altabella, a quien propuso como solución que fuese de número dos enla candidatura’’, recuerda la misma fuente autorizada de EU del Camp deMorvedre. De hecho, Altabella, en una entrevista publicada por Las Provinciasel domingo 2 de diciembre 2001, aseguró que sería el candidato en 2003, comoasí fue finalmente.
Ladirección comarcal de EU batalló duro con Ribó para que éste obligara a laformación a nivel local a cumplir con ‘‘los programas marco establecidos por lapropia organización, como con las actuaciones prácticas emprendidas por EU antediversas contradicciones medioambientales propugnadas desde nuestros gruposinstitucionales (Massamagrell, Serra d’Irta, etc.)’’. Insistía en que ‘‘esmotivo de grande preocupación la aplicación que del nuevo Plan de OrdenaciónUrbana pueda hacerse, ya que parece abundar en los modelos y prácticasdenunciados’’. ‘‘El desarrollo sin modificaciones de dicho plan obligaría a laOrganización a descalificar dicha actuación, ya que para EU el interés delpueblo debe entenderse en consonancia con las necesidades globales del entornoy de las personas, según los valores señalados en nuestros programas marco,documentos asamblearios y de elaboración en lo referente a sostenibilidad ydesarrollo racional’’, añade.
Las quejas a Ribó fueron constantes, pero éste hizo oídossordos. El alcalde de la sostenibilidad en València hizo caso omiso a laresolución del Consell Comarcal del Camp de Morvedre del 12 de noviembre de2001, en el que se señalaba que ‘‘los representantes de EUPV en Canet estánllevando a cabo desde hace años una política contraria a la establecida por losdocumentos aprobados en las diferentes asambleas, tanto País como Federales, enmateria de urbanismo y medioabiente’’. En dicho escrito, ya recogen que ‘‘atendiendoa las declaraciones hechas por Altabella a la prensa según las cuales piensaseguir presentándose, junto con su equipo, en próximas elecciones (...). Si sellegara a esta situación la lectura que harían los ciudadanos, sería que EUPVha intentado por todos los medios mantener una alcaldía aun a costa decontradecir sus propias propuestas’’.
La dirección comarcal hizo de pepito grillo, pero Ribósiguió sin escucharles y desoyó el escrito del Consell Polític Comarcal del 13de julio de 2002 en el que en el punto 2 se señalaba: ‘‘seguimos creyendoimprescindible que se tomen medidas por parte de la dirección de País de maneraque podamos salir de la actual situación de inconcreción respecto a la políticadesarrollada en Canet por EUPV’’.
Ribó intentó eludir siempre que pudo la polémicapúblicamente, pero Las Provincias en su edición del 30 de enero de 2002 recogeunas declaraciones suyas que demuestran que intentó nadar y guardar la ropa, alseñalar que era necesario un ‘‘llamamiento al diálogo a ambos sectores para quedejen a un lado las descalificacionesy busquen una solución consensuada, através de los órganos de que dispone Esquerra Unida’’. Ribó recordó en aquelmomento que existía una resolución del Consell Político para que el alcalde‘‘reorientara su política urbanística’’ para adecuarla a las líneas generalesdel partido. Un hecho que no hizo. Además, recalcó que EU ‘‘tiene que respetarsus estatutos en cuanto a la permanencia de sus cargos’’ en relación a laintención de Altabella de volver a repetir como cabeza de lista en 2003, tras22 años en el cargo, otra circunstancia que no se produjo.
En conclusión, Canet d’En Berenguer aplicó una políticaurbanística contraria a lo que propugnaba Esquerra Unida entonces y ahora y sumáximo líder no tomó cartas en el asunto.
El furor urbanístico que corrompió alsecretario municipal y lo llevó a prisión
Lallamada ‘trama de las asesorías’, que investiga un entramado empresarial ypolítico para esquilmar presuntamente a diversos ayuntamientos, tiene al quefuera durante más de dos décadas secretario municipal de Canet d’En Berenguercomo su principal cabecilla. Pendiente todavía de dos macrocausas -una de ellascon Egevasa implicada-, el susodicho ya ha recibido dos condenas, una a dosaños de cárcel por sobornar a la ex alcaldesa de La Pobla de Farnals, por laque ambos ingresaron en prisión, y una segunda a seis años de cárcel porprevaricación, falsedad documental y malversación de caudales públicos, lamisma pena que recibió el que fuera interventor del Consorcio de Museos, RafaelParra Mateu. El origen de todo este entramado está en Canet d’En Berenguer, enun largo periodo de desarrollo urbanístico repleto de pelotazos, en el que JoanRibó acabó respaldando como coordinador general de EUPV la políticadesarrollista de su partido en este municipio.
En Canetd’En Berenguer Sancho tenía su cuartel general. Allí introdujo un chiringuitojurídico que extendió por otras administraciones, la Academia Valenciana deJuristas; la empresa de recaudación que lograba pingües beneficios anuales,facturaba decenas de miles de euros anuales a otras firmas de Sancho; y,además, contaba con personas de su máxima confianza en todos los departamentosclave del Consistorio, desde el registro -con una funcionaria a la que empleóen una de sus empresas-, y tres de sus hijos, una en Contratación, otro como jefede la Policía Local y una tercera que hizo una permuta con un funcionario de LaPobla de Farnals, que participó junto a Sancho activamente en la moción decensura contra el alcalde José Manuel Peralta (PP). Esta última logró una plazade funcionaria de categoría superior en La Pobla junto a la mujer del entoncesalcalde socialista de Canet, Octavio Herranz.
La primeracondena, a dos años de cárcel que ya han cumplido, llegó tras sobornar Sancho aNatividad García, alcaldesa en dicho municipio de l’Horta Nord. A cambio, latránsfuga introdujo a la Academia Valenciana de Juristas (AVJ).
Precisamentela AVJ es una de las firmas que Sancho montó para sacar dinero de lasadministraciones públicas. Comenzó en Canet d’En Berenguer, donde comosecretario municipal debía velar por el cumplimiento de la legalidad, avalandoun contrato con dicho chiringuito que fue renovando anualmente hasta que ElPeriódico de Aquí, que desmontó el entramado con una investigación que seprolongó desde 2011 hasta que Sancho entró en la cárcel, forzó a que hicieranun concurso público. En concreto, el Ayuntamiento hizo dos, en 2011 y 2013,pero en ambos casos estaban amañados, al contar con tres representantes quepertenecían a la propia Academia Valenciana de Juristas, presentándose en unaocasión el propio Sancho y en la otra su mujer, Amparo González. Finalmente,con la caída en desgracia de Sancho, el Consistorio rompió con la AVJ, queacabó desvinculándose de Sancho y también lo ha demandado.
La segundacondena para Sancho llegó en febrero de este año. En este caso, a 6 años decárcel, los mismos que al ex interventor del Consorcio de Museos porprevaricación, falsedad documental y malversación de caudales públicos. Segúnla sentencia, el ‘modus operandi’ consistía en que desde 2007 a 2010 elConsorcio -dependiente de la Generalitat Valenciana- pagaba a tres empresascontroladas por Sancho por trabajos inexistentes y después éste pagaba lacorrespondiente comisión a Parra Mateu a través de una firma de éste, AsesoresEconómicos Públicos SL. Los pagos se realizaban a firmas del entramado lideradopor Sancho, como Asesores Profesionales, Millena III Milenio -que constaba conun hombre de paja como administrador único, Juanjo Sánchez Amores- y laAcademia Valenciana de Juristas.
De aquellos polvos -quealgunos no quisieron ver ni frenar-, llegan estos lodos.
Joan Ribó, el alcalde ‘verde’y ‘social’
Hasta en dos entrevistas recientes, una para la Agencia EFE y otrapara Eldiario.es, se destaca el hecho de que Joan Ribó es el alcalde ‘‘verde’’y ‘‘social’’ de València. En concreto, en una de EFE publicada el 27 de mayo de2019, se añade en el titular: ‘‘empeñado en hacer una València sostenible’’. Untérmino que también reivindica con Eldiario.es, cuando a la pregunta de ¿cuáles la base de Compromís para haberse convertido en una fuerza clave en laciudad de València?, responde como tercera opción, ‘‘el planteamiento de lasostenibilidad. No podemos avanzar en esta sociedad sin pensar permanentementeen que tenemos un cambio climático que está entrando’’, y que al parecer noafecta a Canet d’En Berenguer. En EFE, el perfil realizado al día siguiente deganar las elecciones municipales en València, destacan que ‘‘se ha esmeradoespecialmente en poner a la ciudad la vacuna contra la corrupción’’, lacorrupción que no supo ver tampoco en Canet d’En Berenguer.
Enrique Altabella, un alcalde honrado que arrasabaen las elecciones municipales
Canet d’EnBerenguer es hoy -para mal y para bien- lo que es por su alcalde másemblemático, Enrique Altabella, un histórico del Partido Comunista y deEsquerra Unida que consideró que la transformación de la localidademinentemente agrícola en una potencia turística, llevaría bienestar a losvecinos de esta localidad. Pese a las críticas y errores cometidos, Altabellapensó sólo en los vecinos del núcleo histórico, muchos de ellos poseedores deterrenos agrícolas de escaso valor. Su apuesta por el desarrollo urbanístico enla playa le generó duras críticas, pero recibió el apoyo de los habitantes deCanet, que vieron cómo muchos de ellos pasaron a ser funcionarios de unAyuntamiento que crecía al ritmo de la población y a vender a precio de oro sustierras. La cara B de un alcalde honrado que falleció en septiembre de 2004,fue el exceso de confianza en personajes que sí se enriquecieron con el ‘boom’urbanístico, especialmente quien fuera su mano derecha, el secretariomunicipal, José Antonio Sancho Sempere.