El festival de música en valenciano del Camp de Morvedre de este año ha encendido a más de uno. Cientos de personas llenaron hasta la bandera el descampado junto al centro comercial Lepicentre el pasado 6 de junio para participar en el FesCamp, la cita musical que acompaña a la Trobada d’Escoles en Valencià y que se ha consolidado como uno de los principales escaparates de la música en valenciano de la comarca.
La jornada coincidió además con el la huelga educativa que sufre la Comunitat Valenciana desde hace un mes, circunstancia que se dejó sentir sobre el escenario a través de diversas reivindicaciones en defensa de la educación pública con un discurso de varios docentes y del alcalde de Sagunt, además de los integrantes de los grupos musicales. Precisamente esos mensajes han sido uno de los aspectos cuestionados por parte de la oposición y de algunos asistentes, que consideran que el festival adquirió un tono excesivamente político.
Sin embargo, lo que más ha picado ha sido el coste del evento. La publicación de los contratos en la sede electrónica del Ayuntamiento de Sagunt ha situado el gasto total del festival en 99.645 euros, una cantidad que alcanza los 120.570,45 euros una vez aplicado el IVA.

"Una inversión de más de 120.000 euros para una sola jornada de festival"
La partida más elevada corresponde a La Fúmiga, la cabeza de cartel de esta quinta edición del festival. El caché de la formación de Alzira se sitúa en 40.000 euros, que se convierten en 48.400 euros con impuestos incluidos. El presupuesto contempla además 16.000 euros para equipos de sonido, iluminación y audiovisuales; 8.000 euros para los artistas teloneros; casi 8.000 euros para la instalación eléctrica; 5.000 euros para el escenario cubierto, además de gastos asociados a seguridad, publicidad, camerinos, vallado, sanitarios portátiles y producción técnica.
La publicación de estas cifras ha dado munición a la oposición municipal. Los tres partidos que se han pronunciado públicamente —PP, Vox e Iniciativa Porteña— han cuestionado tanto la cuantía del desembolso como la oportunidad de destinar esa cantidad a un evento cultural organizado con fondos públicos. Compromís no ha realizado declaraciones sobre la controversia.
Desde Vox, su portavoz, José Tomás Serrano, ha comparado el gasto del festival con otras necesidades pendientes en los centros educativos. “No tenemos dinero para climatizar las escuelas, pero sí tenemos 130.000 euros para gastar en este festival”, ha afirmado.

PP, Vox e Iniciativa Porteña convierten el coste del FesCamp en munición política
El Partido Popular ha incidido tanto en el coste económico como en lo que considera una "utilización partidista" del evento. “La cultura une, la propaganda divide”, han deñalado los populares en redes sociales, donde se preguntan si el FesCamp ha sido “un festival para todos o un mitin pagado por todos”, haciendo referencia al discurso pronunciado por el alcalde a mitad concierto. Además, han relacionado el gasto con problemas que, a su juicio, siguen sin resolverse en la ciudad, como la limpieza, el asfaltado, la movilidad o las instalaciones deportivas.
También Iniciativa Porteña ha cargado contra el presupuesto destinado al festival. Su concejal Manuel González ha calificado de “barbaridad” que se destinen más de 120.000 euros a una sola jornada y ha asegurado que la cantidad supera las subvenciones que reciben las federaciones de peñas de Sagunt y Port de Sagunt para la celebración de sus fiestas patronales.
La otra cara del debate
Sin embargo, otros asistentes rechazan que pueda hablarse de sorpresa o improvisación respecto al contenido de los conciertos. Recuerdan que La Fúmiga ha construido su trayectoria precisamente alrededor de un discurso vinculado a la defensa de la lengua valenciana, la educación pública y diversas causas sociales. Para este sector del público, las intervenciones realizadas durante el FesCamp forman parte de la identidad habitual del grupo y son similares a las que pueden escucharse en buena parte de sus actuaciones. Sorpresas, ninguna.
Consultado por este periódico, el ejecutivo municipal ha optado por no entrar en la polémica.