El pleno del Ayuntamiento de Sedaví ha aprobado este jueves dar su apoyo explícito a la huelga que la comunidad educativa de la escuela pública está desarrollando desde hace tres semanas. La medida ha salido adelante a través de una moción conjunta presentada por los grupos municipales del PSPV-PSOE y Compromís. Por su parte, el PP y Vox han presentado su abstención y no han ofrecido explicaciones sobre su postura durante la sesión.
El portavoz socialista, Juan José Campayo, fue el encargado de defender la moción en el pleno, donde recordó que la huelga está teniendo un impacto masivo en el municipio, alcanzando un apoyo superior al 70% según las jornadas. Campayo criticó con dureza la actitud de las formaciones de la oposición: "Es una irresponsabilidad ser cargo público en un Ayuntamiento y mantenerse ajeno a esta huelga y a esta situación de degradación de la escuela pública que afecta a miles y miles de estudiantes, votando abstención". Para el portavoz, no ofrecer ni la mínima explicación es una "absoluta falta de respeto" tanto al profesorado como a las familias que les apoyan.
Durante el debate se incidió en que las mejoras que se consigan en materia de salarios, ratios y recursos también revertirán positivamente en la escuela concertada, financiada por la Conselleria, cuyos profesionales no están perdiendo dinero al no secundar los paros.
"Un pilar democrático"
En el texto de la moción, PSPV y Compromís defienden la educación pública como "uno de los pilares fundamentales de una sociedad democrática, justa y cohesionada" y la herramienta principal para garantizar la igualdad de oportunidades. Sin embargo, advierten de que la situación del sistema educativo valenciano actual es alarmante y debe preocupar a todas las instituciones.
"No estamos ante un conflicto menor ni ante una simple discrepancia laboral. Estamos ante una crisis educativa provocada por la falta de voluntad real de diálogo del Consell y de la Conselleria de Educación, que ha llevado al profesorado valenciano a una situación límite y ha trasladado la incertidumbre a las familias y al alumnado", reza el documento aprobado.
Exigencias para recuperar la calidad educativa
Ambos grupos locales han hecho suyas las principales reivindicaciones de la comunidad educativa, entre las que destacan la mejora de las plantillas, la reducción de las ratios de alumnos por aula, la recuperación del poder adquisitivo, la disminución de la burocracia, la mejora de las infraestructuras, la climatización de los centros, el refuerzo de la orientación y la educación inclusiva, así como la defensa del valenciano en el sistema educativo.
Frente a estas demandas, la moción denuncia que la respuesta de la Generalitat Valenciana "no ha estado a la altura". Acusan al Ejecutivo autonómico de intentar reducir el conflicto a una cuestión exclusivamente económica y de tratar de enfrentar a las familias con el sector docente para ocultar el trasfondo real de las protestas.
Por todo ello, el acuerdo aprobado insta a la Conselleria a recuperar el diálogo "de forma seria" y exige al Consell una propuesta global, calendarizada y con la dotación presupuestaria necesaria para resolver el conflicto.