La huelga indefinida que sacude a la educación valenciana tiene un reflejo muy claro en las aulas de Sedaví, y sus docentes no están solos en esta protesta. El alcalde del municipio, José F. Cabanes, junto a miembros de la corporación local, ha mantenido una reunión con representantes del profesorado de los centros públicos del municipio para escuchar de primera mano su malestar.
En un momento de máxima tensión con la Conselleria de Educación, los docentes de Sedaví han puesto sobre la mesa una realidad diaria marcada por la masificación de las aulas, las deficiencias en las infraestructuras y unas condiciones ambientales que complican dar clase con normalidad. A esto se le suma un clamor generalizado centrado en la falta de profesorado, la excesiva tardanza a la hora de cubrir las sustituciones médicas, la escasez de recursos para el alumnado con necesidades especiales y un muro burocrático que, según denuncian, les quita tiempo para lo que de verdad importa, que es enseñar.
Una huelga marcada por las ratios, los salarios y el valenciano
Las exigencias que el profesorado de Sedaví ha trasladado al Consistorio son claras y atacan directamente a los problemas estructurales. Reclaman una reducción urgente de las ratios de alumnos por aula, más docentes de apoyo, mejoras reales en los edificios educativos y un modelo lingüístico que fomente realmente el valenciano. Además, los docentes exigen la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los últimos años.
El encuentro ha servido para que el gobierno local se ponga del lado de sus colegios e institutos. El alcalde ha mostrado su apoyo al profesorado, asegurando de forma contundente que “la educación pública y de calidad es una de las prioridades de este equipo de gobierno”.
La realidad de los centros tras la catástrofe
El apoyo del Ayuntamiento a su comunidad educativa viene de lejos, especialmente tras los duros meses posteriores a la dana, cuando el Consistorio tuvo que volcarse en los centros escolares del municipio para reparar daños y garantizar que las instalaciones fueran completamente seguras para los menores. Desde el Ayuntamiento se defiende el valor de un sistema público local fuerte, compuesto por tres colegios y un instituto dan servicio a Sedaví y a pueblos vecinos, y que pronto sumará una Escuela de Personas Adultas digna.
Para que estas protestas no caigan en saco roto, el Ayuntamiento de Sedaví ha movido ficha de inmediato. El Consistorio ha confirmado que ya ha remitido de manera formal a la Conselleria de Educación todo el paquete de reivindicaciones y problemas trasladados por los docentes, sumando así la presión institucional local al pulso que el profesorado mantiene en la calle.