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Teresa Roig Petit. Quédense con ese nombre porque su historia, si aún no la conocen, los va a sorprender. Nacida en Alginet y graduada en Bellas Artes, Roig lleva dos décadas conviertiendo el plato más emblemático de la gastronomía valenciana en una obra de arte. Hablamos de sus "paellas con arte", creaciones únicas que dan vida a personajes ilustres sobre una base de arroz.
"Esa paella se ha de comer helada, como una ensalada", explica la creadora de este concepto. "De las salsas que van bien con el arroz de pescado, como la mayonesa, la tinta de calamar o la salsa rosa, me hago una paleta de color y con ella hago el retrato de una persona", detalla Roig, quien también ha elaborado platos con productos típicos de La Ribera. "Hago paellas con caqui deshidratado que están buenísimas", asegura.
Preguntada por el origen de esta idea, la alginetina alude a otra manifestación de arte efímero bien arraigada en la identidad valenciana: "Hacen las fallas y las queman, ¿porque no tenemos que hacer comida y nos la comemos? Igual que al año siguiente vuelven a plantar, yo vuelvo a hacer otra paella y ya está".

Nunca es tarde para empezar
Veinte minutos al teléfono son suficientes para entender que Teresa es la clase de persona a la que no le gusta aburrirse. Alguien que no sabe lo que es estarse quieta. ¿Pero qué mujer de su generación no se ve representada en la vorágine del eterno quehacer?
"En mi época una chica no podía estudiar. Me casé y tuve cuatro hijos, pero siempre tenía el gusanillo; y cuando mis hijos crecieron, hice el acceso a la Universidad de Valencia para mayores de 25 años y cursé la carrera de Bellas Artes en cinco años", relata Teresa.
Después de graduarse, estuvo cuatro años pintando murales en la iglesia de Almussafes, pero volvió a Alginet: "Tenía a mis hijos, mis padres eran mayores y debía atenderlo todo".
Las obligaciones no impedieron a Roig seguir cultivando sus inquietudes artísticas y culturales. Inauguró una academia de pintura en Alginet, activa durante 10 años, e impulsó con gran éxito el programa de radio Poetas y rapsodas en la emisora local.
En nuestra conversación telefónica, Teresa reflexiona sobre lo que diría su padre, educado en la idea de que las mujeres debían estar en casa, si la viera ahora. "Cuando era pequeña, yo quería ir al solfeo con mi hermano, que es músico, pero eso implicaba entrar al casino y mi padre nunca lo consintió porque allí había hombres y las chicas no entraban", cuenta. "No tuve opción de nada; después me lancé yo sola y así voy".
El escaparate de Sueca y el salto internacional
Ese vuelo que inició en solitario la ha llevado a viajar y "ver mundo", como dice ella. En La Ribera, la creadora de las paellas artísticas es conocida principalmente por su participación, desde hace 17 años, en el Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca. Cada año, el Ayuntamiento le encarga un retrato de algún personaje destacado del municipio, como el artista fallero "Pasqualet" o el futbolista Puchades en 2025, año en que se conmemoraba el centenario de su nacimiento.
Recientemente, también ha sido invitada al I Concurso Internacional de Arroces Creativos de Oliva, pintando en directo el logo del certamen sobre una paella.

Pero su pintura gastronómica ha traspasado, desde hace tiempo, los límites comarcales. Por una parte, está el escaparate mundial del Concurso de Paella de Sueca: "Vino un mexicano y me preguntó si se podía hacer una foto conmigo. '¿Conmigo? ¿De qué me conoce usted?', le pregunté. 'A usted la conoce todo el mundo', me respondió". Ese mismo hombre la invitó a visitar México, un viaje que tiene pendiente.
Por otra parte, están los viajes: a Miami, para formar parte de la Feria del Mediterráneo, a San Diego, donde la apodaron "la dama española" por su traje de huertana y su discurso sobre Valencia y sus costumbres, o a París, para participar en el programa de televisión Union Libre. A Teresa tampoco le hace falta un gran plató ni previo aviso para convertirse en estrella televisiva: "Una vez estuvieron aquí unos alemanes que querían que les hiciera una de mis paellas, lo grabaron todo y se lo llevaron a Alemania", rememora.
El éxito también tiene letra pequeña
Aun así, Teresa no siempre ha sido reconocida por su trabajo. Entre risas, por la perspectiva que otroga el tiempo a los recuerdos, confiesa: "Yo retraté a los seis concursantes de la primera edición de Operación Triunfo. Hicieron gira por España y, cuando vinieron a Valencia, los recibieron con mis paellas. El empresario Manuel Velarte, quien me hizo el encargo, me dijo que eligiera entre ir a ver el resultado o cobrar 100.000 pesetas".
Roig escogió cobrar su trabajo, y entonces un día, en una entrevista a Bisbal en televisión, escuchó cómo el cantante recordaba que, entre todos los homenajes que les habían hecho en las distintas ciudades por las que habían pasado, el del "Ayuntamiento de Valencia" había sido inolvidable. "No sabían ni que lo había hecho yo; menos mal que cobré", concluye divertida.

Una pasión que sigue intacta
Roig ha pintado también a la alcaldesa Rita Barberá, al Papa León XIV, a las Falleras Mayores de Valencia...Y sigue pintando. No solo paellas, también domina la acuarela y el acrílico. "Todo sirve para ensalzar nuestra querida tierra", señala la artista.
Ya saben que, si quieren conocerla, seguro que la encuentran el próximo septiembre en el 65 Concurso Internacional de Paella de Sueca con su delantal, sus salsas y esa pasión por lo que hace sin esperar nada a cambio.
