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El incendio forestal de Tuéjar ha quedado extinguido después de una semana de trabajos por parte de los equipos de emergencia y extinción desplegados en la zona.
El Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat ha establecido la fase 4 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales de la Comunitat Valenciana (PEIF). Esta fase se declara cuando ya no existe material en ignición dentro del perímetro y no se prevé que el fuego pueda reproducirse.
El incendio, declarado el pasado martes 15 de septiembre en la zona de la Cueva de las Palomas, ha afectado a unas 880 hectáreas dentro de un perímetro superior a los 17 kilómetros.
El fuego había quedado controlado el domingo, después de una reproducción registrada durante la jornada del sábado en la zona del embalse de Benagéber. Desde entonces, los efectivos habían continuado trabajando sobre el terreno para vigilar el perímetro, enfriar los puntos calientes y evitar nuevas reproducciones.
Una reproducción junto al embalse de Benagéber
La reproducción del sábado se produjo en una de las zonas que ya había concentrado la atención del dispositivo durante la jornada del miércoles, cuando la prioridad de los equipos se centró en evitar que las llamas alcanzaran la otra orilla del embalse de Benagéber.
Los medios aéreos y terrestres consiguieron contener el frente activo y el incendio se dio por controlado poco antes de las 21:30 horas del domingo, cuando Emergencias estableció la fase 3 del PEIF.
La estabilización se había comunicado a las 20:00 horas del miércoles, después de que los Bomberos de Valencia informaran de la evolución favorable del incendio. Una hora después, Emergencias confirmó la desmovilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la desactivación del procedimiento de los SPEIS-UBF.
La situación llegó después de una jornada marcada por las lluvias y tormentas en distintos puntos de la provincia de Valencia, con precipitaciones que también alcanzaron la zona del incendio. La humedad favoreció la evolución del fuego, aunque el operativo mantuvo las labores de vigilancia y extinción.
Más de 300 efectivos en el dispositivo
La superficie afectada aumentó hasta las 880 hectáreas, frente a las 690 estimadas inicialmente. El director del Puesto de Mando Avanzado, Jorge Gil, explicó que la afección había resultado mayor de lo previsto debido a las dificultades para acceder a determinadas zonas y evaluar el terreno.
Durante los momentos de mayor intensidad, el operativo llegó a contar con más de 300 efectivos, 13 medios aéreos y 55 medios terrestres, entre bomberos forestales, efectivos de la UME, brigadas y dotaciones procedentes de diferentes servicios de bomberos.
La evolución meteorológica fue una de las principales preocupaciones durante las primeras jornadas. La previsión apuntaba a tormentas y vientos erráticos de entre 50 y 80 kilómetros por hora, con cambios de dirección que podían complicar las tareas de extinción.
El incendio también obligó a desalojar preventivamente a unas 25 personas del camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber.
Durante los trabajos resultaron heridos leves dos bomberos forestales de la Generalitat. Uno sufrió quemaduras y fue trasladado al Hospital La Fe de Valencia, mientras que el segundo padeció contusiones tras el vuelco de una autobomba y fue evacuado al Hospital de Llíria.
El origen continúa bajo investigación
El fuego comenzó poco después de las 15:30 horas del martes 15 de septiembre en la zona de la Cueva de las Palomas y afectó a terrenos incluidos en la Reserva de la Biosfera del Alto Turia, reconocida por la Unesco en 2019.
Los equipos de investigación localizaron el punto en el que se originó el incendio, situado en un barranco próximo a una zona de cultivo y a terreno forestal. El Seprona y la unidad especializada de la Generalitat investigan las circunstancias en las que se inició el fuego.