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¿Notas una mancha, visión borrosa o ves las líneas deformadas? Estas son las señales de una posible lesión ocular tras el eclipse

El daño en la retina puede no provocar dolor y algunos síntomas pueden aparecer horas después de haber observado el Sol

Marta
Un grupo de personas disfrutan del eclipse solar cerca del aeropuerto de Manises.
Un grupo de personas disfrutan del eclipse solar cerca del aeropuerto de Manises. // EFE/Manuel Bruque

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El eclipse total de Sol que pudo observarse este miércoles desde buena parte de España ya ha pasado, pero sus posibles efectos sobre la salud ocular pueden hacerse visibles durante las horas posteriores, incluso dos días después. Una mancha en el centro de la visión, visión borrosa o distorsión de las imágenes son algunas de las señales que pueden indicar una posible lesión retiniana tras una observación inadecuada del Sol.

El Ministerio de Sanidad, en su Evaluación Rápida de Riesgo para España del "Trío de Eclipses" 2026-2028, elaborada con la participación de especialistas de la Sociedad Española de Oftalmología (SEO) y la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV), identifica la lesión retiniana por observación solar directa o inadecuada como uno de los principales riesgos asociados a estos fenómenos. El documento advierte de que el daño puede ser potencialmente grave, irreversible y, en general, no doloroso.

Por ello, quienes hayan observado el eclipse y estén experimentando ahora algún cambio en su visión deben prestar atención a la evolución de los síntomas y, ante cualquier alteración, solicitar una valoración oftalmológica.

Estas son las señales que hay que vigilar

Según el Ministerio de Sanidad, las manifestaciones clínicas más habituales de una lesión retiniana provocada por la observación directa o inadecuada del Sol son el escotoma central, la disminución de la agudeza visual, la fotofobia, las metamorfopsias y la discromatopsia. El Ministerio señala además que el daño puede producirse sin dolor.

La información divulgada por el grupo de oftalmología Miranza permite identificar estas alteraciones de una forma más sencilla. Entre los principales síntomas de alerta tras observar el eclipse se encuentran:

  • Visión borrosa o pérdida de nitidez.

  • Una mancha oscura en el centro de la visión.

  • Distorsión de las imágenes, de manera que las líneas rectas pueden verse curvas u onduladas.

  • Dificultad para distinguir los colores o percepción de los colores más apagada.

  • Disminución del contraste o pérdida de visión central.

  • Mayor sensibilidad a la luz.

Una mancha fija en el centro de la visión

Uno de los síntomas que más puede llamar la atención es el escotoma central, que puede percibirse como una mancha oscura, sombra o punto ciego situado justo en el centro de la visión.

La metamorfopsia, por su parte, consiste en una alteración en la percepción de las formas. Una persona puede notar, por ejemplo, que las líneas rectas parecen onduladas, curvas o deformadas.

También pueden aparecer alteraciones en la percepción de los colores, que pueden verse menos intensos o diferentes de lo habitual, así como una pérdida de nitidez o de visión central.

Los síntomas pueden aparecer después

Según la información publicada por la especialista en contenido médico Claudia Castilla en Doctoralia, las lesiones producidas por la radiación solar no tienen por qué manifestarse inmediatamente. Puede existir un periodo posterior a la exposición en el que la persona se encuentre aparentemente bien, mientras el daño en los fotorreceptores de la retina evoluciona.

Doctoralia sitúa generalmente la aparición de los síntomas entre 4 y 12 horas después de la exposición, por lo que una visión aparentemente normal justo después del eclipse no garantiza que no se haya producido una lesión. 

Entre las manifestaciones que recoge esta fuente se encuentran la visión borrosa, la metamorfopsia, el escotoma central y la alteración en la percepción de los colores.

El daño puede producirse sin dolor

El Ministerio de Sanidad advierte de que una de las particularidades de este tipo de lesión es que puede producirse sin dolor, lo que facilita que una persona permanezca mirando al Sol durante más tiempo del recomendable sin percibir inmediatamente que está sufriendo un daño.

Miranza explica que la retina no dispone de receptores del dolor, por lo que una lesión puede pasar inadvertida inicialmente y hacerse evidente posteriormente mediante alteraciones en la visión.

La lesión recibe el nombre de retinopatía solar o fotoretinitis y afecta especialmente a la zona de la retina responsable de la visión central y del máximo detalle.

Qué hacer si notas cambios en la visión

Ante la aparición de una mancha fija en el centro de la visión, visión borrosa, distorsión de las imágenes, alteraciones en los colores, pérdida de visión central o fotofobia después de haber observado el eclipse, el Ministerio de Sanidad recomienda acudir a un centro hospitalario con servicio de oftalmología para una valoración precoz.

La recomendación es especialmente importante si las alteraciones persisten o empeoran con el paso de las horas.

Los síntomas, por sí solos, no permiten determinar si existe una retinopatía solar ni cuál es su gravedad. Es necesaria una exploración oftalmológica para valorar el estado de la retina y determinar el origen de las alteraciones visuales.

No sirven las gafas de sol ni los remedios caseros

Aunque el eclipse ya haya terminado, las autoridades sanitarias recuerdan que la observación directa del Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones retinianas.

Para futuros eclipses, el Ministerio de Sanidad y la Sociedad Española de Oftalmología recomiendan utilizar únicamente gafas o visores que cumplan la norma EN ISO 12312-2 y dispongan del marcado CE. Las gafas de sol convencionales y otros métodos caseros no ofrecen protección suficiente.

Si se utilizan prismáticos, telescopios o cámaras, estos deben contar además con filtros solares específicos colocados delante del objetivo.

El riesgo no termina con el eclipse de 2026

El eclipse del 12 de agosto de 2026 forma parte del denominado "Trío de Eclipses" 2026-2028, una sucesión excepcional que continuará con otro eclipse total de Sol el 2 de agosto de 2027 y un eclipse anular el 26 de enero de 2028.

El Ministerio de Sanidad considera que el riesgo global para la población española asociado a estos acontecimientos es bajo, pero identifica las lesiones oculares derivadas de una observación insegura del Sol como uno de los principales riesgos prevenibles.

La experiencia de este primer eclipse total visible desde buena parte de España sirve así también como recordatorio para los próximos fenómenos: cualquier alteración visual después de observar el Sol debe ser valorada por un profesional sanitario, especialmente cuando afecta a la visión central o persiste con el paso del tiempo.

Sobre el autor

Marta
MARTA COLLADO CASCALES

PERIODISTA

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