La trampa del responsable subsidiario es uno de los aspectos más graves del acuerdo presentado por el Ayuntamiento de Sagunto a las comunidades afectadas por las obras del Baladre.
El problema no está solo en el incremento de costes. El verdadero riesgo para los propietarios cumplidores está en el sistema de cobro incorporado al acuerdo. En lugar de articular un cobro directo, nominativo e individualizado a cada propietario por la parte que le corresponda, el documento sitúa a la comunidad como deudora principal frente al Ayuntamiento, dejando al propietario moroso en una posición subsidiaria.
Y ahí está la trampa. Si un propietario no paga, la Administración no se dirigirá inicialmente contra ese propietario como primer obligado. Primero reclamará a la comunidad, porque así queda configurado en el acuerdo. Solo después, una vez agotada la vía frente a la comunidad y declarado fallido el cobro, podrá dirigirse contra el propietario incumplidor.
Esto significa que el impago de uno puede terminar afectando a todos. La comunidad puede verse sometida a reclamaciones, intereses, recargos, vía de apremio e incluso posibles embargos antes de que se actúe contra el verdadero moroso. En la práctica, los propietarios cumplidores pueden quedar arrastrados por deudas que no son suyas.
Desde VOX venimos advirtiendo que esta fórmula es profundamente injusta. Una comunidad de propietarios no puede ser utilizada como escudo administrativo para simplificar la gestión recaudatoria del Ayuntamiento. Si la deuda corresponde a cada propietario, el cobro debe hacerse a cada propietario.
Además, esta situación es especialmente grave en comunidades con propietarios de recursos limitados, precisamente aquellas a las que una actuación pública de rehabilitación debía ayudar, no colocar en una situación de incertidumbre económica y riesgo patrimonial.
VOX no cuestiona la necesidad de rehabilitar el Baladre. Lo que denunciamos es que el Ayuntamiento no puede convertir una actuación pública en una carga colectiva mal gestionada. Los propietarios no deben pagar dos veces: primero por el sobrecoste de la obra y después por los impagos de otros. El día 1 el Ayuntamiento ha convocado a presidentes y administradores, esperemos que sea para cambiar de criterio.