La presión inmobiliaria en el área metropolitana de Valencia se ha trasladado de forma crítica a la comarca de l’Horta Nord. En poco más de dos meses, cinco Ayuntamientos han dado un paso al frente de manera independiente para exigir formalmente a la Generalitat Valenciana la activación de la Ley estatal de Vivienda. Las administraciones locales argumentan que cumplen con los requisitos de emergencia habitacional, mientras los precios de compra y alquiler pulverizan récords.
Este rescate administrativo choca con la postura de la Conselleria de Vivienda, que ya descartó aplicar la medida en Sagunto bajo la premisa de que limitar los precios reduce la oferta y encarece el mercado, sirviendo el escenario para un evidente choque político.
Datos de la UPV
Según los últimos datos de la Cátedra del Observatorio de la Vivienda de la Universitat Politècnica de València, la actividad inmobiliaria de obra nueva en l’Horta Nord se mantiene en un ascenso vertical y la oferta actual cuenta con veintiocho promociones y ciento treinta y siete testigos en venta, lo que representa un espectacular incremento del 85% en el número de viviendas disponibles respecto al cierre de 2024.
No obstante, este aumento de la oferta no se ha traducido en una moderación de los precios, sino que la fuerte demanda absorbe el producto a ritmos vertiginosos. El valor medio de la vivienda en la zona se sitúa en unos consolidados 3.403 €/m², manteniendo a la comarca de forma estable en el segundo puesto de los precios más elevados de toda el área metropolitana histórica analizada por el Observatorio, con hasta siete municipios superando ya la barrera de los tres mil euros por metro cuadrado.
Cifras de los solicitantes
El encarecimiento en los municipios solicitantes entre abril de 2023 y abril de 2026 evidencia la crisis. Según Idealista, Burjassot lidera la escalada pasando de 1.247 €/m² a 2.127 €/m², registrando la obra nueva más cara de la comarca con 4.043 €/m². Alboraya asciende a 2.896 €/m², con picos de 8.000 €/m² en La Patacona. Paterna pasa de 1.525 €/m² a 2.033 €/m², mientras El Puig escala a 1.847 €/m² agotando su stock por el alto volumen de ventas. La Pobla de Farnals alcanza los 1.497 €/m², tensionada por alquileres playeros de hasta 1.500 euros al mes. De Museros no hay datos recientes en el portal.
Alboraya
Alboraya se ha sumado recientemente a la petición mediante una memoria técnica que califica la situación del municipio como auténtica emergencia habitacional, lastrada por el denominado efecto Patacona, una zona de playa que actúa actualmente como el polo prime inmobiliario de toda el área metropolitana de Valencia y que arrastra al alza la media municipal con precios que llegan a alcanzar los 8.000 €/m² en promociones privadas.
Burjassot
Al mismo tiempo, Burjassot sufre las consecuencias de su colindancia con Valencia, operando como un receptor directo de la demanda residencial desplazada de la capital que no puede pagar los precios de la ciudad. A esta presión de vecindario se suma una fortísima demanda de alquiler por parte de la población estudiantil flotante de sus campus universitarios, lo que ha tensionado el mercado de habitaciones y pequeños pisos hasta niveles insostenibles para las rentas locales.
Paterna
La problemática metropolitana encuentra su máximo exponente en Paterna. Con una población que ya supera los 78.000 habitantes, el municipio justifica su petición en un crecimiento demográfico fulgurante que lo sitúa a la cabeza de las listas de demanda de alquiler en toda la Comunitat Valenciana. La actividad constructora es intensa en esta localidad, pero el propio Observatorio de la UPV constata que el valor medio de la obra nueva se ha disparado más de un veinticinco por ciento en el último año.
El Puig
Una velocidad de absorción similar se experimenta en el Puig, donde destaca que, tras varios trimestres de incremento en la oferta, el último periodo apenas muestra datos significativos debido a un altísimo volumen de ventas que agota el stock disponible de forma inmediata, dejando a la población joven autóctona sin opciones residenciales en su propio pueblo.
La Pobla de Farnals
El desequilibrio entre oferta y demanda se agrava sustancialmente en municipios costeros como la Pobla de Farnals, donde la brecha geográfica provoca una dualidad dramática entre los precios del núcleo urbano y los de la zona de la playa, que duplican con creces los costes de arrendamiento mensuales. La urgencia en este municipio viene además teñida de frustración administrativa debido al bloqueo burocrático.
El Consistorio planeaba rehabilitar las antiguas viviendas de los maestros del CEIP Cervantes para destinarlas a alquiler social utilizando fondos europeos Next Generation, pero la tardanza en la respuesta de la Generalitat Valenciana, que llegó ya entrado el año 2026, provocó la pérdida de la convocatoria al hacer inviable el cumplimiento de los plazos exigidos por Europa, dejando al ayuntamiento sin herramientas inmediatas para proteger a sus vecinos.
Museros
Museros ha sido el último en dar el paso adelante. El Consistorio justifica la medida por un informe local que señala que, frente al umbral de 650 euros mensuales que la Administración autonómica fija para la vivienda asequible, el precio habitual del alquiler en Museros ya se sitúa alrededor de los 900 euros al mes o incluso por encima.
Con esta última incorporación, los municipios solicitantes de l’Horta Nord, todos gobernados por el PSPV-PSOE, buscan ahora que sus peticiones obtengan respuesta por parte de la Generalitat, tratando de forzar un cambio de rumbo en las políticas de de vivienda autonómicas mientras el precio del suelo continúa su escalada.